Síguenos en redes sociales:

Pradales exige a Sánchez acuerdos en salud, migración y seguridad y una relación "útil"

El lehendakari quiere salir de la reunión de este martes con unas bases de trabajo tras los últimos incumplimientos en materia de transferencias, y pide que su relación bilateral tenga impacto “real” en la CAV

Pradales exige a Sánchez acuerdos en salud, migración y seguridad y una relación "útil"Europa Press

En tan solo un año y medio de legislatura vasca, el lehendakari Imanol Pradales se ha reunido cinco veces de manera bilateral con el presidente español, Pedro Sánchez, una cifra que hasta hace poco era muy difícil de imaginar, y que es incluso más elevada si se incluyen en el cómputo los contactos discretos por diferentes canales o los actos públicos e institucionales en los que han coincidido. Que la relación sea fluida es algo que la parte vasca valora, pero más allá de la cantidad, el lehendakari Pradales comienza a redoblar la presión para que la relación sea de calidad, productiva, con un impacto real contante y sonante para Euskadi más allá de la foto. Esta reflexión se impone tras las resistencias y los retrasos en los plazos acordados para cumplir el Estatuto de Gernika y transferir las competencias pendientes, y así se lo hará saber el lehendakari a Sánchez cuando el presidente español lo reciba este martes a partir de las 17.30 en La Moncloa.

Más allá del informe de los cumplimientos e incumplimientos, Pradales le hará llegar propuestas concretas para fijar las bases del trabajo que queda por delante, y no abordará únicamente el estado de las transferencias. Aunque estos movimientos suelen interpretarse como un intento de ampliar el foco para evitar que la reunión acabe de manos vacías y para darle algo de lustre más allá de las dificultades con las transferencias, no es ninguna novedad que Pradales abra el abanico de temas y ya se ha convertido en un proceder habitual por su parte, también en las conferencias de presidentes. En esos foros, ha puesto sobre la mesa propuestas para aliviar la escasez de médicos abordando la edad de jubilación o las condiciones de los MIR, y propuestas para articular un plan migratorio estructural. Con el mismo espíritu acudirá este martes a la residencia oficial del presidente español, donde volverá a sacar a relucir el asunto de la migración, que ya le planteó en otras citas bilaterales y multilaterales.

Sin dar demasiados detalles a la espera de que el propio Pradales informe del contenido de la reunión en una rueda de prensa posterior, fuentes de Lehendakaritza explican que “se trata de un encuentro entre dos gobiernos al que acude con un balance de la situación, pero también con propuestas”. “La reunión permitirá analizar lo avanzado, revisar compromisos y fijar las bases del trabajo que debe desarrollarse en los próximos meses en el marco de la relación bilateral. Desde Lehendakaritza consideran clave que esta relación bilateral tenga un impacto real en Euskadi y el bienestar de la ciudadanía vasca, abordando cuestiones relevantes en materia de salud —como la necesidad de reforzar el personal sanitario—, la gestión de la realidad migratoria o la seguridad. El encuentro se enmarca en la voluntad de reforzar un marco bilateral serio, estable y útil, basado en el diálogo y orientado a los asuntos de interés común entre ambos ejecutivos”, añaden. 

Pradales incluye en la lista de asuntos pendientes la seguridad, una materia que ha escalado a las primeras posiciones en la agenda del Gobierno vasco. La multirreincidencia y la celebración de juicios más rápidos se han convertido en argumentos habituales en el discurso del PNV, que ha constatado una preocupación creciente en las encuestas y que prefiere actuar antes que dejar el camino expedito a los bulos de la ultraderecha.

Evitar con las negociaciones de última hora

El matiz relevante que incorpora esta nota es que Pradales quiere que la relación sea útil y tenga un impacto real en la comunidad autónoma. No parece una alusión casual, si se tiene en cuenta que los dos gobiernos acaban de firmar en el último minuto y con retraso un paquete de competencias que habían preacordado el propio lehendakari y el presidente español en julio. Pradales terminó tomando la iniciativa para escribir unos mensajes de teléfono a Sánchez y que se implicara para hacer valer ante sus técnicos el compromiso político alcanzado sobre las prestaciones de la Seguridad Social. Quedan por delante otras 16 materias para cerrar un Estatuto de Gernika que, en realidad, tendría que haberse cumplido el 31 de diciembre de 2025 según el compromiso que alcanzaron ambos mandatarios en noviembre de 2024, y también en virtud del pacto de investidura del PNV con Sánchez.

El PNV no quiere que estas negociaciones agónicas se conviertan en el proceder habitual entre ambos gobiernos, sino que Sánchez esté encima de los compromisos para garantizar su cumplimiento en tiempo y forma. El presidente del EBB, Aitor Esteban, ya había avisado hace unos meses de que el estallido del caso Cerdán había llevado la legislatura española a una nueva fase donde los socios no iban a tragar con cualquier cosa. Y Sánchez ha realizado ya gestos hacia ERC: recibió al menos dos veces a Oriol Junqueras en La Moncloa para negociar la financiación de Catalunya. Esta reunión con Pradales no debe confundirse con la Comisión Permanente entre ambos gobiernos, que quedó en el aire a la espera de que el diálogo quedara desbloqueado. Al margen de las transferencias, Pradales insistirá también con la migración, tras haber liderado una alianza con el canario Fernando Clavijo para proponer un plan ordenado más allá de los repartos puntuales de los recién llegados.