Mientras ERC y Junts van consiguiendo que Sánchez reaccione y trate de reconducir el incumplimiento de sus acuerdos, la posición más institucional del PNV puede conducir al Gobierno español a infravalorar su malestar o cometer el error de pensar que todo va a seguir igual si este viernes no se firma un acuerdo sobre cinco transferencias, relacionadas en su mayor parte con la gestión de la Seguridad Social. Este viernes tiene que producirse la Comisión Mixta de Transferencias que, para más inri, ya tendría que haberse resuelto el pasado 29 de diciembre y tuvo que aplazarse por un desencuentro nuclear sobre la forma de financiación vía Cupo o vía coste efectivo de las prestaciones que va a gestionar la comunidad autónoma. Además, se han desbordado los plazos del acuerdo de investidura que obligaba a Pedro Sánchez a cumplir el Estatuto de Gernika en su totalidad en 2025. Por ello, si este viernes tampoco hubiera acuerdo, tendría lugar un punto de inflexión en su relación, como comienza a deslizar el PNV. El presidente del EBB, Aitor Esteban, ha avisado este lunes en Onda Vasca de que el PNV no se quedaría “de brazos cruzados” y, como primera consecuencia, dejó en el aire la Comisión Permanente presidida por el lehendakari Pradales y el presidente Sánchez. 

Ambos gobiernos trabajan de manera extraoficial desde diciembre con la previsión de convocar la permanente de Pradales y Sánchez este mes de enero, con la idea de readecuar el calendario de transferencias una vez rebasado el plazo de 2025, y para escenificar un compromiso político con el cierre total del Estatuto. La razón por la cual no se ha comunicado públicamente la fecha exacta es porque, precisamente, el departamento de Autogobierno de Maria Ubarretxena tiene que ver antes cómo se desarrolla esta semana y si hay acuerdo sobre las cinco transferencias del viernes. Las fuentes de Sabin Etxea consultadas por Grupo Noticias admiten que, si no hubiera Comisión Mixta este viernes, no parece lo más lógico celebrar después esa reunión entre presidentes y hacerse la foto si se viene de un desencuentro grave y no hay grandes expectativas de firmar algo de enjundia con Sánchez. El PNV espera no tener que llegar hasta el punto de cancelar la permanente y prefiere, por ahora, ser optimista y dar este aldabonazo para que se reconduzca. Este mismo lunes se sigue avanzando en las distintas materias en tres reuniones técnicas entre los gobiernos vasco y español.

Pero, ¿y si no hubiera acuerdo? ¿Qué pasaría con los votos del PNV en el Congreso, que son imprescindibles para Sánchez? Hace meses, los jeltzales ya descartaron votar en contra de todas las medidas del Gobierno español de manera indiscriminada, porque la sociedad vasca no entendería que el PNV tumbara las medidas que van en consonancia con el programa jeltzale o que tienen respaldo social. No en vano, Esteban dejó caer este lunes que el PNV no es gente de “aspavientos”. Pero, al mismo tiempo, avisó de que un nuevo incumplimiento sería “muy grave”. La nueva estrategia del PNV en ese escenario, de todos modos, la tendría que definir el EBB. Por ahora, la única pista es la que avanzó el propio Esteban en septiembre, cuando dijo que, tras el estallido del caso Cerdán sobre el presunto cobro de comisiones del exsecretario de Organización del PSOE, la legislatura española entra en una nueva fase donde los socios no van a tragar las medidas que no compartan. La incomodidad del PNV en este nuevo escenario de acusaciones al PSOE y ausencia de explicaciones de Sánchez ya era patente, y Moncloa no le está dando grandes alicientes en forma de cumplimientos contantes y sonantes.

Este viernes tendrían que firmarse las prestaciones no contributivas para el cuidado familiar, las prestaciones contributivas de desempleo y los subsidios no contributivos del paro, el seguro escolar, el centro de verificación de maquinaria de Barakaldo que guarda relación con la salud laboral, y salvamento marítimo. Quedan otras 16 materias, incluidos los puertos y aeropuertos. 

La actitud del PNV "no va a ser la misma"

Esteban recordó este lunes que los plazos “fueron fijados por el propio presidente español, y no es serio que estemos ya con la última fecha rebasada”. “Si ni siquiera podemos llegar a la de este viernes, se me antoja complicado que se pueda hacer la reunión de los dos presidentes a finales de este mes para cerrar el calendario. La cosa es grave, pero vamos a ver qué ocurre durante estos cinco días. Pero de brazos cruzados no nos vamos a quedar”, avisó. Cuando le preguntaron en qué se traduciría, se limitó a decir que el Gobierno español “se va a dar cuenta enseguida” y la actitud del PNV “no va a ser la misma”. Esteban ve “pocas ganas y poca voluntad política”, pero ha hablado directamente con La Moncloa “y el presidente sabrá qué es lo que quiere hacer”. De todos modos, sí quiso poner en valor la acción del PNV en el Congreso cuando añadió que el atasco está en las transferencias o la presencia internacional en asuntos de seguridad, pero otras cuestiones, “el 70% del acuerdo de investidura, está ya comprometido y aprobado”.

Respuesta a Otegi

Por otro lado, sobre la oferta de EH Bildu de ir en una lista conjunta a las elecciones generales, Esteban recordó que hace dos años y medio este grupo difundió un vídeo donde decía que PP, Vox y PNV “eran lo mismo”. La propuesta es “un paripé” porque sus modelos de país son distintos, Otegi ha dicho que hay que virar 180 grados las políticas de Euskadi y, por el contrario, en el Congreso lo que ha hecho es “plegarse” al PSOE como el grupo “más fiel”, también en las leyes que afectaban al autogobierno (Vivienda). Esteban ve más “una lista Bildu-PSOE”.