Síguenos en redes sociales:

Eguneko autopsia

Alto el fuego, por fin, también de la FIFA

Salvo que de aquí al viernes alguien consiga echarlo por tierra, se viene un acuerdo de alto el fuego entre EE.UU. e Irán; y también la FIFA se ha rendido a la evidencia

Alto el fuego, por fin, también de la FIFASebastiao Moreira

Esta paz en diferido, parafraseando a María Dolores de Cospedal, que parece haberse alcanzado entre EE.UU. e Irán ha puesto cachondos a los inversores de medio mundo, a juzgar por el comportamiento de los mercados donde operan. Hay que reconocerle a Donald Trump que que tras cuarenta anuncios fallidos parece haber ido la vencida, lo que muestra que igual no es que estuviera equivocado las 39 veces anteriores, solo que se anticipó a lo que sus negociadores estaban dispuestos a ceder para sacarle del pozo en el que se había metido solito.

De lo filtrado se deduce que la Administración estadounidense ha decidido sacar sus propios cuartos traseros del lodazal y le envía, en paralelo, un mensaje a Netanyahu: hermanos, sí, pero de primos nadie dijo nada. Así que en el acuerdo no estaría incluido el fin del apoyo de Teherán a las milicias que amenazan a Israel. Que, seamos serios, no son una amenaza vital para el Estado hebreo pero sí un fracaso constante para su primer ministro. De hecho, puestos a ponerse en lo peor, no descartaría una escalada bélica del ejército israelí, por ver si la demolición de Líbano desincentiva a Irán del alto el fuego. 60 días de margen para consolidarlo son una eternidad. De hecho, de aquí al viernes -cuando se tiene que firmar el memorando- los gatos escaldados procuraremos huir del agua aunque esté fría.

La gota que colma

Huelga por prescripción

Sindicatos médicos. No sería justo apelar a la vocación cada vez que un colectivo de servidores públicos se declara en huelga. Se ama el trabajo pero se vive de él, así que conviene sobrevivir a la experiencia y sacar un margen digno de ella. Pero también conviene manejar el equilibrio entre la legítima reivindicación y el encastillamiento. No lo está sabiendo hacer la ministra de Sanidad y tampoco los convocantes de una huelga salvaje -perdón, indefinida-. Asumido -que puede ser lo correcto- que una profesión es solo un empleo, habrá de despojarla del halo de abnegación. Incluida la de periodista o médico.

En la otra punta del planeta, no sé si saben, se celebra una competición futbolística. Y, como no puede ser de otro modo, se retratan los poderes de primera y de segunda en cualquier detalle. Ejemplo: las ruedas de prensa. Ayer, la FIFA admitió que los briefing se podrán dar y traducir al castellano con independencia de la lengua oficial de origen de los protagonistas, para que los informadores hispanohablantes puedan difundir su contenido a los cerca de 600 millones de personas que lo hablan. ¿Cómo sienta que la cultura imperante te imponga su criterio? Sí, hablo de las OPE recurridas por “exceso” de euskera.