Síguenos en redes sociales:

Eguneko autopsia

Hacer balances no es igual que balancearse

Cuando los resultados de una acción están buscados desde el inicio, es difícil que el balance de sus promotores llegue más allá de confirmar lo premeditado

Hacer balances no es igual que balancearseGaizka Portillo

Agridulce final de Korrika. Es una gozada que la calle reúna a miles de euskaltzales por el mero placer de compartir la lengua o el compromiso de proyectarla o ambos. La ciudadanía volvió a estar a la altura del reto. La organización pudo haberlo rematado mejor. Ayer hizo balance y en él primó la innegable satisfacción por lo vivido en los once días anteriores. Pero pareció balancearse por encima de las polémicas que ella misma creó.

Ayer, Korrika se reafirmó en relación a los vetos aplicados a la participación y en el sesgo de los jóvenes elegidos por los organizadores para representar a la nueva generación comprometida en los siete herrialdes. Su representatividad fue la de una comunidad endogámica, celosa de un relato que no es mayotario en Euskalherria y que capitaliza Sortu con sus marcas al norte y al sur del Bidasoa.

Ane Elordi aclaró que su elección no fue fruto del azar y que “cuando llamamos a la gente, lo hacemos como reconocimiento a su labor en favor del euskera”. Pues igual habría que ampliar una agenda telefónica escorada hacia jóvenes que también son parte de la nueva generación de candidatos electorales, portavoces sectoriales y reconocidos proselitistas de ámbitos de relato de aquello que en su día se llamó MLNV y cuyo protagonismo se amplificó. Por admitir que no es fruto del azar es por lo que se reprocha a Korrika que la comunidad que describía su mensaje final huele a instrumento de otra cosa.

La gota que colma

Llega petróleo a una Cuba sin aire

Bloqueo estadounidense. Como lluvia de abril esperan los cubanos la descarga del petrolero ruso que regará el sistema energético de la isla por un tiempo limitado. Disfrazada de magnanimidad, la decisión de Washington de autorizar la permabilidad de su bloqueo recordará a la ciudadanía hasta qué punto sus gobernantes dependen de terceros. En la pinza entre la asfixia económica impenitente hasta el homicidio y la gerontocracia -que no es ya de las personas sino del régimen- que agoniza respirando a costa de robar el aire a la población cubana, esta se queda sin fuerzas para rebelarse contra unos y otros.

Pero el pecado de vestir de balance el relato no es exclusivo. El PP lo aplica en el Senado a piñón. De hecho, da la impresión de que no inaugura una comisión de investigación hasta que tiene el balance hecho. Con RTVE, a la que va a dedicar parte de la agenda laboral de sus señorías -no sea que la ocupen en algo productivo- sumará la séptima comisión de la legislatura. La ventaja de tener la mayoría absoluta es que no necesitas acreditar las conclusiones porque las llevas aprobadas. Te puedes balancear en tu propio columpio.