Mesa de Redacción El cortijo de algunos, por David Erice
otra vez, y van... Será que la crisis nos ha vuelto más exigentes, que cada vez tragamos con menos aunque, paradójicamente, se empeñan en metérnosla cada vez más adentro. No sé si será por eso o por qué, pero me alegra la indignación generalizada que está levantando el retiro dorado -pagado por supuesto con nuestro dinero- que Mariano Rajoy ha dispuesto en París para su hasta hace poco ministro José Ignacio Wert. Y no digo yo que no esté preparado para el puesto de embajador ante la OCDE, pero huele, y mucho, que el destino se haya pergeñado a escondidas -ni siquiera se ha anunciado públicamente- y, sobre todo, que en la ciudad de la luz y del amor ya esté colocada, también en la OCDE, la esposísima (de Wert) Montserrat Gomendio, a la sazón ex secretaria de Estado de Educación. Emocionante reunificación familiar después de su igualmente precioso enamoramiento en el ministerio de Educación. La entonces secretaria pasó a casarse con el jefe y de ahí hacia arriba, hacia arriba sin parar. No es para tanto, me dirán. Pues no crean. Sólo un apartamento de 500 metros cuadrados situado en la lujosa Avenida Foch de París. Chófer, personal de servicio, asesores y un sueldo de 10.000 euros al mes más gastos de representación. ¡Toma crisis!