Mesa de Redacción Así nos va, por Carlos González
Nada, usted tranquilo. Que está de vacaciones y llegan fiestas varias. No se me estrese. Es más interesante que le cuenten que el busto de un rey está o no en el salón de plenos de un ayuntamiento que le pilla lejos. Es más apasionante saber qué tendrá más audiencia mañana, si Cámbiame, Mujeres y hombres y viceversa o Sálvame, sin perder de vista el programa de supervivencia de turno, sea español, vasco o en pelotas. Es mucho más fundamental si el badalonés de discurso racista tiene más peso ahora dentro del partido de los populares que el vitoriano... Porque es mejor que no se entere de que por el camino alguien ha cambiado una ley que va a permitir a partir de ahora recalificar el suelo que haya sufrido incendios sin esperar el plazo estipulado de al menos 30 años si hay motivos de interés público. Es preferible que no conozca al detalle la Ley Orgánica de Seguridad Ciudadana, la misma que de un golpe ha dejado su libertad tiritando y a la espera de que le pongan aquello como la bandera de Japón a la más mínima oportunidad. Es más seguro que no piense en las razones por las que una amiga y compañera de clase del presidente del Gobierno va a ocupar un cargo de relevancia en la Audiencia Nacional. Ya sabe, lo de pensar por sí mismo no está de moda.