Mesa de Redacción Encuestas, por David Erice
los políticos se examinan el próximo 24 de mayo. A los demás nos toca corregir los exámenes y las evaluaciones de los últimos cuatro años. Como nadie sabe qué va a pasar y nos tienen bastante miedo -ya es hora de que nos demos cuenta de nuestro poder-, proliferan las encuestas que tratan de predecir el presente, traducir las intenciones de la masa con respecto a los aspirantes a gobernarnos. Las elecciones también suponen una reválida para los sociólogos, que parecen bastante despistados. No les ayuda el espectacular ridículo de los sondeos en los recientes comicios de Gran Bretaña. Después de semanas y hasta meses pronosticando un empate técnico entre conservadores y liberales -hasta minutos antes del mismo recuento-, se cotejan los votos y resulta que Cameron manda más que nunca, con mayoría absoluta. Por cierto, que los perdedores asumen el estrepitoso fracaso y se apartan. Algunos y algunas deberían aprender la lección y aplicársela por estos lares. Ahora llegan nuestras elecciones y nuestras encuestas. De un tiempo a esta parte, los tumbos a nivel estatal son brutales. Nadie tiene claro cuál será el efecto de los nuevos partidos y el castigo que recibirán los viejos políticos. Según las encuestas... mejor dejémoslo correr.