Si se están quietos...
dicen algunas encuestas que Podemos se estanca y que Ciudadanos sube como la espuma. Cosa rara, la del nuevo partido de derechas ¿o no? del que se conoce a Albert Rivera... y apenas nada más. Igual así le va mejor, no crean, que al partido de Pablo Iglesias se le buscan las cosquillas con inusitada virulencia aprovechando cada gesto, cada palabra e incluso cada omisión de sus lugartenientes, estos sí muy conocidos. En fin, parto de la base de que las encuestas no son a estas alturas base científica fiable. No suelen acertar mucho, la verdad, y ya huele lo de justificarse en lo del voto oculto, el voto útil, el miedo de última hora al cambio o la alineación de planetas en el momento cumbre que han decantado finalmente el inescrutable voto de los indecisos. Pero, a pesar de eso, da la impresión de que, esta vez sí, todos los sociólogos se han puesto de acuerdo en el anuncio del fin del bipartidismo. Incluso, las formaciones de nuevo cuño aparecen con pronósticos sorprendentes en aquellos lugares donde ni se conoce a sus candidatos ni siquiera se les espera. En todo caso, no me extraña que soplen aires de cambio ni que al final lleguen a triunfar. Les basta con mantenerse callados y sentarse en el portal a ver pasar las miserias de los demás.