Un nuevo récord de apagones se prevé este domingo en Cuba -el segundo en esta semana-, donde se espera que el mayor corte eléctrico de la jornada deje al 72 % de la isla a la vez sin corriente en el horario de máxima demanda, según los datos de la compañía estatal Unión Eléctrica (UNE).
La crisis energética que arrastra el país caribeño ha escalado más en los últimos días, después de que el pasado viernes otro apagón marcó un nuevo récord al dejar al 71 % de la isla sin suministro eléctrico en el momento de más consumo de energía.
Esa situación coincidió con una nueva suspensión de operaciones de la central termoeléctrica Antonio Guiteras, el mayor bloque generador de electricidad de la isla, la número 17 en lo que va de año.
La víspera, el servicio eléctrico estuvo afectado durante 24 horas, incluyendo la última madrugada, por falta de capacidad de generación, de acuerdo con el parte diario de la UNE.
La empresa, dependiente del Ministerio de Energía y Minas (Minem), prevé para el horario de mayor demanda de esta jornada una capacidad de generación de 1.000 megavatios (MW) y una demanda máxima de 3.100 MW.
Así, el déficit -la diferencia entre oferta y demanda- será de 2.200 MW y la afectación estimada -lo que se desconectará realmente para evitar apagones desordenados- alcanzará los 2.230 MW.
El Gobierno cubano ha reconocido que la situación del Sistema Electroenergético Nacional (SEN) de la isla es "aguda", "crítica" y "extremadamente tensa", con apagones que en La Habana han alcanzado las 20 horas y las han superado.
Grave crisis energética
El país caribeño vive una grave crisis energética desde mediados de 2024, agravada desde enero por el asedio petrolero de EE.UU., medida que Ejecutivo de La Habana ha calificado de "genocida" y por la que acusa a la Administración de Washington de estar "asfixiando" a la isla.
Cuba precisa unos 100.000 barriles de petroleo diarios para cubrir sus necesidades energéticas, de los que 40.000 provienen de su producción nacional.
Expertos independientes indican que la crisis energética cubana responde a una combinación de infrafinanciación crónica del sector, un sistema energético obsoleto, y el cerco petrolero iniciado en enero por Washington.
Diversos estudios independientes estiman que harían falta entre 8.000 y 10.000 millones de dólares para reflotar el sistema energético cubano.