Al menos 3.756 personas han muerto y más de 11.600 han resultado heridas desde el inicio de la ofensiva israelí en el Líbano el pasado 2 de marzo, pese a los intentos de desescalada y un frágil alto el fuego que ha sido sistemáticamente violado, han informado este sábado las autoridades sanitarias libanesas.
El Centro de Operaciones de Emergencia Sanitaria del Ministerio de Salud Pública ha dicho en un escueto comunicado que "el balance total acumulado de la agresión desde el 2 de marzo hasta el 13 de junio es de 3.756 mártires y 11632 heridos".
Este sábado, al menos dos personas han muerto en una nueva oleada de bombardeos de Israel contra el sur del Líbano, después de que el Ejército israelí ordenara dos veces a los residentes de una veintena de localidades evacuar sus localidades.
La Agencia Nacional de Noticias libanesa (ANN) ha informado de que el encargado administrativo de la localidad de Al Rayan, Ali Badi, ha muerto en uno de los bombardeos israelíes contra la zona de Jezzine, una de las regiones más golpeadas por la nueva oleada de bombardeos iniciada esta mañana.
Además, otro ciudadano libanés ha fallecido en un ataque aéreo contra la ciudad de Kfar Remmam, de acuerdo con la ANN, que ha añadido que los cazas israelíes también han bombardeado la zona de Nabatieh al Fawqa.
Por su parte, el Ejército libanés, que no interviene en la guerra, ha denunciado en un comunicado que un dron israelí ha atacado a un soldado mientras se desplazaba cerca de un hospital de Nabatieh y, posteriormente, ha vuelto a apuntar contra el militar, "lo que provocó que resultara gravemente herido".
La ANN ha añadido que Israel ha efectuado decenas de ataques contra el sur del Líbano, pero también contra el oriental Valle de la Bekaa, que ha sido duramente castigado durante el conflicto.
El grupo chií Hizbulá, por su parte, ha reivindicado varios ataques contra las tropas y vehículos israelíes que invaden diferentes puntos del sur del Líbano.f