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Del "sueño americano" al gigante asiático: China ve regresar a sus científicos emigrados

Científicos chinos que se habían afincado al otro lado del Pacífico regresan a su país atraídos por la apuesta de Pekín por impulsar su desarrollo tecnológico

Del "sueño americano" al gigante asiático: China ve regresar a sus científicos emigradosE.P.

El flujo de talento científico de China hacia Estados Unidos está comenzando a invertirse por el regreso continuado de investigadores, matemáticos y expertos en inteligencia artificial (IA) al país asiático, en línea con la apuesta de Pekín por impulsar su desarrollo tecnológico.

Científicos chinos que se habían afincado al otro lado del Pacífico regresan continuamente a ciudades como Pekín, Nanjing o Shenzhen, atraídos por puestos destacados en centros de investigación o universidades que se han situado en el 'top' mundial y oportunidades para avanzar en sus investigaciones.

Tecnología como prioridad estratégica

En su nuevo plan quinquenal con horizonte en 2030, China situó la autosuficiencia tecnológica como prioridad y fijó un crecimiento anual del 7 % del gasto en investigación y desarrollo, que ya ronda el 2,8 % del PIB, con previsiones de seguir acercándose a los niveles estadounidenses.

Este impulso se alinea con el perfil de quienes regresan: matemáticos galardonados, expertos en semiconductores e informática o referentes internacionales en IA y robótica, según informa desde hace meses el diario hongkonés South China Morning Post.

En China, el Gobierno promueve directamente su retorno con programas como el 'Plan Qiming', que incluye distintos incentivos como financiación para proyectos de investigación, apoyo a la contratación y facilidades de residencia a investigadores extranjeros o chinos formados en el exterior. A su vez, algunas universidades han impulsado contrataciones directas de figuras destacadas en el mundo académico.

"Contribuir" al desarrollo de sectores clave

La investigadora en tecnología de cadena de bloques (blockchain) Chen Jing o el científico de semiconductores Jiang Jianfeng dejaron el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) para incorporarse a la Universidad de Tsinghua en Pekín, una de las más prestigiosas de Asia.

Chen explicó en un video difundido por la universidad que su objetivo siempre fue "hacer la mejor investigación científica", que en su momento se situaba en Estados Unidos, pero ahora está de vuelta en China con la intención de aplicar la experiencia adquirida al desarrollo de esta tecnología en el país.

Por su parte, Jiang -especializado en nuevos materiales para chips que podrían superar las limitaciones del silicio- señaló como motivos mejores condiciones para la investigación aplicada, la posibilidad de liderar un equipo propio y el deseo de "contribuir" a las áreas que "el país realmente necesita", según recogió el medio de Hong Kong.

Un fenómeno "irónico" en EEUU

El matemático Liu Jun, tras cuatro décadas en Estados Unidos, decidió dejar la Universidad de Harvard para incorporarse a Tsinghua. En su caso, explicó a EFE, la decisión estuvo motivada por razones familiares, pero valoró como "atractivas" las oportunidades para los investigadores más jóvenes.

Liu juzgó que en China pueden percibir mayor apoyo a la investigación con un enfoque estratégico en áreas como la IA, que podría traducirse en "avances más rápidos" al concentrar los recursos en sectores concretos. "Es irónico que Estados Unidos, en lugar de atraer a estos científicos, esté contribuyendo a alejarlos", señaló.

Descenso de estudiantes asiáticos

El matemático apuntó a un descenso en el número de estudiantes asiáticos que optan por formarse en el país norteamericano, en un contexto marcado tanto por mayores controles a extranjeros como por el desarrollo económico y cultural de estos países.

A su juicio, las universidades estadounidenses siguen siendo referentes, pero han perdido parte de su ventaja relativa frente a otras instituciones internacionales.

Desde 2019, cuando China se posicionó como el principal país exportador de estudiantes a Estados Unidos con un pico de 372.000 personas, esa cifra se ha reducido de forma constante hasta situarse en casi 266.000 en el curso 2024/2025.

Recortes y mayor escrutinio hacia extranjeros con Trump

Desde el regreso de Donald Trump a la Casa Blanca, numerosos científicos han denunciado recortes en la financiación, a lo que se suma el endurecimiento de las condiciones para personal extranjero.

Mientras Washington elevó el coste de las visas H-1B para trabajadores altamente cualificados a 100.000 dólares anuales, Pekín ha impulsado alternativas como el visado K, que facilita la entrada y residencia de profesionales científicos, incluso sin oferta laboral previa.

Rivalidad tecnológica

Todo ello ocurre en medio de una rivalidad tecnológica entre ambos países que no es nueva. Durante el primer mandato de Trump, la 'China Initiative' de 2018 puso bajo sospecha a investigadores de esta nacionalidad por espionaje y posibles transferencias tecnológicas. Aunque fue derogada posteriormente, en 2025 Washington anunció que empezarían a "revocar agresivamente" visados de estudiantes chinos en áreas sensibles.

Más allá de las tensiones políticas, las decisiones individuales de estos investigadores reflejan un cambio de equilibrio en el mundo de la ciencia y la innovación, donde China ha ganado peso en los últimos años, no solo como origen, sino también como destino del talento.