Tras un mes de conflicto en Oriente Medio, más de 340 niños y niñas han muerto en Irán, Líbano, Israel y Kuwait, según un recuento de Unicef, que denuncia el “impacto devastador” que la escalada bélica está teniendo sobre la infancia.
En Irán han fallecido al menos 216 niños y niñas y otros 1.767 han resultado heridos, destacando el ataque a la escuela de Minab, que provocó la muerte de 168 menores. En Líbano han muerto 124 niños y 413 han resultado heridos; en Israel, 4 niños fallecieron y 862 resultaron heridos; en Kuwait murió un niño; en Baréin 4 niños resultaron heridos y en Jordania un menor sufrió heridas.
La directora ejecutiva de Unicef, Catherine Russell, ha alertado de que los niños y niñas de la región están siendo expuestos a una violencia extrema mientras los sistemas de protección están siendo atacados.
Desplazamiento masivo
Más de 1,2 millones de niños y niñas han quedado desplazados en toda la región debido a los bombardeos y a las órdenes de evacuación. La ofensiva israelí en Palestina, en la Franja de Gaza y Cisjordania, ha provocado además la muerte de 16 niños palestinos. Russell subraya la necesidad de una acción urgente por parte de todas las partes en conflicto para proteger la vida de la población civil y garantizar los derechos de la infancia.
Consecuencias globales
Los bloqueos y las interrupciones en la adquisición, producción y transporte de suministros podrían provocar retrasos de hasta seis meses en la llegada de ayuda crítica a otros países.
Además, el aumento del precio del petróleo, que podría llegar hasta un 20%, encarecería la fabricación de productos esenciales, como vacunas y suministros nutricionales. Unicef reitera el llamamiento del secretario general de la ONU para un cese inmediato de las hostilidades y una desescalada real, insistiendo en que todas las partes deben ejercer la máxima contención.