- El Gobierno francés subrayó ayer que no transigirá en su rechazo a las restricciones que el Reino Unido impuso a sus pescadores para faenar en las aguas de la isla de Jersey, pero también matizó que pretende rebajar la tensión vivida el jueves. “No transigiremos; el derecho es muy claro”, afirmó el secretario de Estado del Comercio Exterior, Franck Riester.

Insistió en que “los británicos no respetan el acuerdo” sobre el brexit en lo que respecta a los derechos de pesca en esa isla bajo soberanía del Reino Unido que se encuentra a unas 11 millas náuticas (unos veinte kilómetros terrestres) de las costas francesas de Normandía.

A su parecer, las 41 licencias concedidas a barcos franceses son insuficientes y, sobre todo, llevan asociadas unas reglas “que no se explicaron y no se consultaron con las autoridades europeas” de forma que “están en contradicción con el acuerdo” del brexit. Esas licencias conllevan una serie de limitaciones sobre el tiempo que los franceses pueden faenar en las aguas de Jersey, las especies que pueden capturar y las artes de pesca que pueden utilizar.

Riester señaló que su posición es de “mucha firmeza” en este contencioso, pero también no se quieren tomar “riesgos inútiles”.