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Conducir a los 17 años: la DGT cambia el juego

Tras su aprobación en Europa, la DGT ha confirmado la reforma que modifica las condiciones para acceder al permiso de categoría B

Conducir a los 17 años: la DGT cambia el juegoFreepik

A partir de la entrada en vigor de la nueva norma, los jóvenes que hayan cumplido los 17 años podrán ponerse al mando de un turismo convencional, siempre y cuando cumplan con una estricta serie de requisitos y estén formados y escoltados por un conductor experimentado en el asiento del copiloto.

Esta medida emula modelos ya asentados con éxito en países como Alemania o Francia y no supone una obtención libre del carné de conducir de toda la vida, sino la implantación de la ya mencionada conducción acompañada. El objetivo principal de las autoridades competentes es garantizar un aprendizaje progresivo y reducir las tasas de siniestralidad asociadas a los conductores noveles durante sus primeros meses de conducción real en carretera. Según los datos oficiales del Gobierno francés, donde esta medida ya está asentada, los jóvenes que han realizado el aprendizaje anticipado tienen entre un 20% y un 25% menos de accidentes en sus primeros años de carné. Además, los alumnos que optan por la conducción acompañada registran una tasa de aprobación en el examen de conducir del 75%, frente al 55% de la vía ordinaria.

¿Cuándo entrará en vigor?

La normativa ya es oficial, pero su aplicación práctica en las carreteras requiere una adaptación legal. La fecha límite para implantar esta medida es el 26 de noviembre de 2028. No obstante, la DGT ya está trabajando en la modificación del Reglamento General de Conductores.

Una persona realiza trámites con su carné de conducir.

Para acceder a este carné, los menores de edad deberán cumplir exactamente el mismo proceso de examen que cualquier adulto. Esto implica superar tanto la prueba teórica de la DGT como el posterior examen práctico de circulación en una autoescuela autorizada. Tal y como ha precisado la subdirectora general de Formación y Educación Vial de la DGT, Montserrat Pérez, el nuevo texto europeo regula las condiciones y tiempos de evaluación, pero no altera el modelo formativo ya establecido. Una vez que el joven de 17 años aprueba ambas fases, recibe un permiso de conducir provisional. En la parte trasera de este carné figurará un distintivo numérico que indica que el titular del documento es un menor de edad y que tiene terminantemente prohibido circular si no viaja acompañado de un tutor autorizado en el vehículo.

¿Qué tiene que cumplir el copiloto?

La clave del sistema está en la figura del supervisor, por lo que el marco legal impondrá restricciones estrictas y no permitirá que cualquier persona ocupe el asiento del copiloto. El acompañante que tutele al menor debe contar de manera obligatoria con una antigüedad mínima de cinco años con el permiso B en vigor. Además, se prevé que se le exija que no haya perdido el carné de conducir en los años previos ni tenga el saldo de puntos agotado debido a infracciones de tráfico. Además, el tutor deberá estar registrado formalmente ante la Jefatura de Tráfico antes de empezar a circular por vías públicas.

La ventana de aprendizaje supervisado se terminará de forma automática el día en que el conductor cumpla los 18 años, momento en el que adquirirá plena independencia para circular en solitario. Durante los meses intermedios en los que el joven conduce acompañado, el menor tendrá que convivir con varias restricciones impuestas por la DGT. La primera de ellas es que la validez de este permiso especial a los 17 años se limita estrictamente al territorio estatal, por lo que el menor no podrá cruzar la frontera hacia países como Francia o Portugal hasta alcanzar la mayoría de edad. Por otra parte, a los conductores con este permiso se les aplicará una norma de tolerancia cero al alcohol, fijando el límite legal para el menor en 0,0 gramos por litro en sangre o aire espirado.

¿Será bueno para la seguridad vial?

Con esta reforma, Tráfico busca que los jóvenes automaticen la toma de decisiones en el tráfico real bajo la red de seguridad que puede ofrecer tener a un conductor experimentado a su lado. Al tener a una persona de confianza cerca de ellos, se presume que los menores tendrán una mayor capacidad de establecer unos buenos hábitos al volante. Todo dependerá de la forma en que se aplique, pero parece evidente que la medida llega para reducir la siniestralidad vial en nuestras carreteras.