Leo que el Ejército de EEUU utiliza una panoplia de IA que mejoran sus capacidades de mando y control, analizando cantidades masivas de datos para identificar objetivos y evaluar la inteligencia en el campo de batalla. Bien mirado, y dadas las circunstancias teniendo en cuenta quién está a los mandos en aquel país, creo que va siendo hora de revisar toda la saga cinematográfica de Terminator. Sobre todo, las cintas en las que Arnold Schwarzenegger (con todas sus vocales y todas sus consonantes) paseaba su enorme corpulencia por la gran pantalla enterneciendo al personal con las virtudes (cuando ejercía de cíborg bueno y compasivo en funciones de guardaespaldas de John Connor y su familia) de una máquina enviada por la resistencia humana para salvar a la Humanidad de la tiranía de las máquinas. Escribo lo de la revisión como aviso a navegantes, no sea que a una de las múltiples inteligencias que ya pululan por esos mundos del Señor se le inflen los centros de datos tras una intervención de Trump y tenga la tentación de reeditar las andanzas de Skynet. Ya saben, la IA que se dio cuenta de la falta de capacidad humana y se reveló contra los hombres condenándolos a vivir como ratas en las cloacas en busca de su libertad y supervivencia. Seguro que peco de cenizo, pero todo se andará.