Desde siempre, la ceniza de la chimenea es un elemento que se ha considerado inútil, siendo un residuo más a desechar. No obstante, hay que recordar que puede ser más práctico de lo que parece, porque puede usarse en el hogar de diferentes formas y obteniendo muchos beneficios.
Si se aprovecha, estos restos pueden ser de ayuda para realizar las tareas domésticas, en especial en la limpieza, cuidado del hogar o incluso en la higiene personal. Así lo explica ‘La Ordenatriz’ gracias a un truco que ha compartido en sus redes sociales.
El valor oculto de la ceniza
Esta influencer ha apostado por recuperar la ceniza de la chimenea sacándole el máximo partido en diferentes circunstancias. Aunque en la mayoría de hogares se renuncia a ella sin más, ‘La Ordenatriz’ apuesta por trucos sencillos para usarla de un modo responsable.
Trucos sorprendentes para el hogar
De acuerdo con los consejos de esta influencer, uno de los usos más interesantes de la ceniza de la chimenea es la limpieza de superficies de vidrio. Mezclada con algo de agua, sirve para sacarle brillo al cristal de la chimenea con algo de papel de periódico.
Como resultado, el vidrio vuelve a verse completamente transparente y sin tener que usar productos químicos, ahorrando dinero en su compra. También es algo que se puede aplicar al cristal del horno, dejándolo impecable como nunca antes.
Asimismo, es útil para recuperar sartenes y ollas que tengan restos de comida quemada: es suficiente con llenar el recipiente de agua y echar cucharadas de ceniza. Al de cierto tiempo, la suciedad se cae con facilidad y brilla como antes lo hacía.
Si nos fijamos en el cuidado personal, nada mejor que mezclar ceniza con agua para camuflar el tinte de la piel. Y, si se coloca en recipientes dentro de armarios o neveras, ayuda a absorber la humedad y el mal olor de forma natural.
Un elemento muy a tener en cuenta
Según explica esta creadora de contenido, la ceniza de la chimenea es “algo tan ecológico, económico y eficaz… ¡y los usos que tiene!”, afirmando que es un material que formó parte de la vida cotidiana durante generaciones y antes de la llegada de productos industriales.
En sus palabras, servía para elaborar lejía casera, enriqueciendo con ella la tierra de los huertos y arreglando pequeños problemas. De hecho, tiene propiedades abrasivas suaves y capacidad absorbente, siendo un recurso perfecto para acabar con la suciedad.
Sabiduría popular de hoy en día
Cabe mencionar que estos trucos de 'La Ordenatriz' no son nada nuevo, porque forman parte de una especie de sabiduría doméstica que se ha transmitido a lo largo de muchas generaciones. Por esa misma razón, nunca está de más fijarse en esta clase de métodos.
Porque, en ocasiones, los remedios de toda la vida son mucho mejores que los modernos. Basta con saber mirar muy bien cuáles se pueden aplicar para conseguir una casa limpia y ordenada sin tener que hacer grandes esfuerzos.