Hace quince años Xabier Aranzadi viajó por todo el planeta con un amigo: México, Baja California, la costa de Nueva Zelanda, Polinesia, África… En el final del trayecto, en Londres, recuerda un “momentazo” a las 6:45 horas de la mañana, con el Big Ben de testigo mientras le daba pequeños sorbos a un café humeante. “Te parecerá una tontería, pero se me puso la piel de gallina al ver todo lo que había aprendido. Había dado la vuelta al mundo como si fuese el mismísimo Phileas Fogg. Fue brutal”, cuenta este arrasatearra de 44 años residente en Donostia.

La experiencia le marcó. “Parte de lo que ahora aplico en los entrenamientos y muchos de mis conocimientos relacionados con los recursos humanos los cogí de ahí. Cuando viajas observas el mundo y vas madurando”. Tony Robbins, uno de los pioneros en la industria del coaching, también le causó un gran impacto. Fue a Inglaterra a una de sus charlas sobre mejora personal y liderazgo empresarial y hubo algo que hizo click en él.

El joven Aranzadi, formado en Magisterio y Educación Física en Vitoria-Gasteiz y que después obtuvo el grado de Ciencias de la Salud en Madrid, vislumbró un futuro alentador en el que se entretejían los campos asociados a la salud física, la psicología y la nutrición. 

En su centro de entrenamiento, Xboutiquegym, ubicado en el hotel NH Collection Aránzazu del barrio del Antiguo, apuesta por un contenido motivacional con el que contagia a todos los clientes de su gimnasio. “Somos muy serios y discretos, pero tratamos de transmitir buen rollo. Esto es como un oasis.

La gente viene aquí a entrenar y desconectar de sus vidas y nosotros les damos un trato súper personalizado. Los escuchamos. Le añadimos sal, cariño y una energía especial que no se consigue dándole a la tecla F14 del Excel”. Xabi pone un ejemplo práctico y menciona el caso de una mujer octogenaria que acude al gimnasio y a quien, en la medida de lo posible, echan una mano en su día a día, ayudándole, incluso, a hacer la compra. “Así generamos una confianza y fidelidad que hace que las personas que vienen aquí estén contentas”, indica.

Famosos en el ‘gym’

Cuenta que ha entrenado a unas cuantas celebridades, como Bruce Springsteen, Anne Igartiburu y el exjugador del Athletic y Juventus Fernando Llorente, de quien dice ser “muy amigo”. No es el perfil más habitual. De la cartera de “500 clientes” del gimnasio hay médicos, empresarios, muchos profesionales liberales con vidas ajetreadas e intensas… “Muchos de ellos son unos cracks. Aprendo mucho con ellos”, afirma.

El creador del concepto y juego de palabras Xabing (“significa en constante cambio y mejora”) es un hombre ocupado. El fin de semana acudirá a un máster y al día siguiente le tocará impartir una conferencia ante decenas de adolescentes de una ikastola.

Llegado a este punto, hace suya una frase de Mark Twain: “La clave para tener éxito es hacer de tu vocación tus vacaciones”. “Cuando haces algo que te gusta, no cambia mucho un domingo de un lunes o un martes”, asegura, aunque confiesa que “quizás dormiría un poco más”. 

“Parte de lo que ahora aplico en los entrenamientos los cogí de mis viajes por el mundo"

El gimnasio cuenta en total con cuatro entrenadores personales. El 90% de las clases son individuales, aunque las empresas cada vez se abren más a ofrecer este tipo de servicios. “Se han dado cuenta de que si invierten en actividades físicas tendrán menos bajas.

Cuando nos ejercitamos, segregamos serotoninas y endorfinas y esquivamos las depresiones”. Xabi se despide en clave positiva y filosófica: “Mi trabajo es entender lo que realmente necesitas. Yo te ayudo y vamos de la mano. Te enseño a nadar, pero nadas tú”. 

"XABING"

Cambio.

Es el resultado de un concepto en continuo cambio que explora los campos asociados a la salud física, la psicología y la nutrición. La ‘ing’ es la clave de una actividad que se desarrolla de manera estructurada y sistemática. 

Mejora continua.

“Me da igual crecer en volumen. Lo que quiero es ofrecer un buen servicio y hacer las cosas cada vez mejor. Lo que pretendo en mi trabajo es que cada vez pueda empatizar más con mis clientes”, advierte Xabier Aranzadi.