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La OSI Araba receta tenis de mesa como pauta de rehabilitación para pacientes cardiacos

Bioaraba y Rural Kutxa firman un convenio para combatir el sedentarismo mediante el programa Cardiopong impulsado por Lucas Tojal, cardiólogo e investigador del instituto de investigación sanitaria

La OSI Araba receta tenis de mesa como pauta de rehabilitación para pacientes cardiacosJorge Muñoz

El tenis de mesa engancha. Es un deporte de esfuerzo moderado, que se practica en un recinto cerrado, por lo tanto, no depende de la climatología, sin elevado riesgo de lesionarse y en un entorno social ajeno al hospital.

Por eso, la OSI Araba utiliza todas estas ventajas cono rehabilitación para pacientes cardiacos.El proyecto Cardiopong es una iniciativa pionera en Álava que utiliza el tenis de mesa para favorecer la adherencia al ejercicio físico en pacientes cardiacos. 

Combatir el sedentarismo

El instituto de investigación sanitariaBioaraba y Rural Kutxa han firmado hoy en el hospital de Txagorritxu un convenio encaminado a combatir el sedentarismo, con el objetivo es contribuir al control de los factores de riesgo cardiovascular en pacientes que han sufrido un episodio cardiaco.  

Han rubricado el documento Ignacio Garitano, director científico del instituto de investigación sanitaria y Pedro Aznar, por parte de Rural Kutxa.

Durante el acto se ha realizado una demostración práctica del proyecto Cardiopong, basado en el deporte, la socialización y la promoción de hábitos de vida saludables.  

Ignacio Garitano, de Bioaraba, y Pedro Aznar, de Rural Kutxa, fiiman el convenio.

Ana y Paco, ambos pacientes cardiacos, bajo la supervisión de su monitor Juan Luis, han jugado un pequeño partido para demostrar su estado físico.

A ambos, la práctica de este deporte les ha ido bien, como confiesa Ana, operada del corazón hace tres años y que nunca antes había jugado a tenis de mesa.

Pilares para mantener la motivación

  1. Socialización: el deporte en compañía reduce la sensación de aislamiento del paciente.
  2. Integración: al practicarlo con personas de todas las edades y condiciones, se elimina el estigma de persona enferma.
  3. Competitividad saludable: el deseo de mejorar en el juego impulsa de forma natural un aumento en el tiempo de práctica.
  4. Ocio frente a obligación: transforma el ejercicio en una actividad divertida, alejándolo de la percepción de terapia monótona.


Considera que es una forma de obligarse a hacer ejercicio físico. "Antes me cansaba mucho, por ejemplo, no podía jugar con mi nieto a pádel en el BAKH; en cambio, el tenis de mesa no requiere tanto esfuerzo", comenta.

Para Juan Luis, la mayor ventaja, aparte de la mejora física y de movilidad, es que los pacientes salen de la burbuja de los médicos, del hospital, de sentirse entre enfermos, pero al mismo tiempo, como comparten enfermedad, se entienden mejor, señala.

Mantener el hábito

"Hay que entender que en estos grados de dolencia, es complicado habituarse a practicar deporte una vez que acabas la rehabilitación hospitalaria", aprecia el monitor.

De hecho, hay lista de espera, apunta y ya hay pacientes que llevan año y medio practicando tenis de mesa como rehabilitación cardiaca en sesiones que se realizan en centros cívicos e instalaciones deportivas de Vitoria.

Los pacientes son derivados desde las consultas de Cardiología de la OSI Araba.

Estudio pionero

El estudio, impulsado por Lucas Tojal, investigador de Bioaraba y cardiólogo de Osakidetza, busca mejorar la adherencia al ejercicio y, de momento, es el único publicado para pacientes cardiacos; sí hay publicaciones para la enfermedad de Parkinson, explica el doctor Jon Orruño, jefe de servicio de Cardiología de Osakidetza en la OSI Araba.

Jon Orruño, Ignacio Garitano y Pedro Aznar, hoy en la presentación del programa Cardiopong en el hospital Txagorritxu.

Y es que, uno de los mayores retos de la cardiología actual es que los pacientes mantengan el ejercicio físico una vez superada la fase aguda de su recuperación, ya que tras acabar la rehabilitación hospitalaria, un alto porcentaje pierde el hábito, lo que deriva en un empeoramiento de los niveles de colesterol, así como de otros factores de riesgo,a pesar de seguir tomando su medicación.

Sin sentirse obligado

De ahí, la importancia de 150 minutos semanales de actividad moderada o 75 minutos de actividad intensa.

"Queremos que el paciente cumpla con sus objetivos de ejercicio semanal sin que lo sienta como una obligación y el tenis de mesa convierte la terapia en un momento de disfrute y relación social", manifiesta Tojal.