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Badaia despide a su oasis 'queer’

El bar Satélite cierra mañana sus puertas tras casi siete años de trayectoria haciendo comunidad

Badaia despide a su oasis 'queer’Pilar Barco

El Satélite no solo será recordado siempre por sus margaritas y sus mezcales, por sus pinchadas, sus mercados mutantes, sus fiestas temáticas o sus concursos de picante.

Lo será, sobre todo, por haber construido una sólida comunidad, un espacio seguro para el colectivo LGTBIQ+ de Gasteiz desde el feminismo y el antirracismo y un punto de encuentro intergeneracional que respira creatividad. 

Tras algo más de seis años y medio de trayectoria, el oasis queer que se ha conformado en el número 3 de la calle Badaia cerrará mañana sábado sus puertas para siempre con una fiesta de despedida enmarcada en otras fiestas, las del barrio de Errota, y en la que no faltarán los alicientes y las emociones. 

Fiesta de despedida del Satélite.

No será, con todo, un adiós completo. Porque el bar concluirá este intenso camino dando el relevo a un proyecto hostelero distinto, pero al mismo tiempo se transformará en Colectivo Satélite con la vocación de seguir celebrando eventos, fiestas o colaboraciones en otros espacios de la ciudad. “Estábamos seguras de que no queríamos acabar esto aquí”.

Ya habrá tiempo, eso sí, de hablar del futuro. Ahora toca hacerlo del presente y, por supuesto, también del pasado con Viviana Cavazos, quien subió la persiana del Satélite allá por octubre de 2019 y ha sido su cara visible en este tiempo detrás de la barra, y Ania Lucero, que se unió al proyecto tras la irrupción del covid para ocuparse de toda la dimensión gráfica y artística del local.

Ambas han conformado un tándem perfecto, que complementado con esa fiel clientela que las ha acompañado ha impreso al Satélite su inconfundible sello.  

Ania Lucero y Vivana Cavazos, durante su encuentroc con NOTICIAS DE ÁLAVA.

“Me ha dado todo”

“Comunidad, creatividad y fiesta, obviamente” son las certeras palabras que Ania utiliza para describir esta senda.

“A mí me ha dado sentido. Me ha dado comunidad, gente, mucho amor... Me ha dado todo”, reconoce Viviana, que migró al Estado español desde México en 2016 y, hasta que puso en marcha el Satélite, no había hecho algo que la “llenara” realmente.  

Algunos de los "katxarritos" del Satélite que se subastarán el sábado.

Los lógicos sentimientos de nostalgia que acompañan a cualquier cambio de ciclo se mezclan en ambas con la convicción de haber tomado la decisión correcta y en el momento adecuado.

“Lo sentimos como un fin del bar, nada más, no como una muerte”, expone de nuevo Viviana. ”Estamos tristes, pero con ganas de hacer cosas nuevas”, apostilla Ania. “Y con más energía también, porque ya se estaba agotando y eso tampoco permite pensar bien o tener motivación. Ya el cuerpo te pide otra cosa”, replica su compañera.

Selección de tequilas y mezcales.

Aunque convencidas de que el Satélite ha sido “una burbuja” y de que “se necesitan más espacios” para el colectivo LGTBIQ+en una capital alavesa que los ha ido perdiendo progresivamente, también recuerdan que la gente “tiene que habitarlos y visitarlos”.

La fiesta de mañana, según prometen Viviana y Ania, estará “a la altura” de todo lo vivido este tiempo. El Satélite abrirá sus puertas a las 19.00 horas y, a partir de ahí, se celebrará una subasta con todos esos “katxarritos” que la familia del Satélite y otras tantas personas han ido llevando al local durante estos años y que han decorado sus paredes y techo.

Último concurso de picante

Posteriormente, tendrá lugar el último concurso de picante de esta etapa, habrá micro abierto, visuales y, de hilo musical, los hits que han conformado la particular banda sonora del espacio. 

El micro abierto, por ahora, es solo para ellas: “Que el sábado venga todo el mundo. Hasta agotar existencias”, animan. “Gracias por todo a la gente que ha estado”, añaden. El Satélite, con todo, será eterno.