La alcaldesa de Vitoria lamenta que se vuelva a utilizar el púlpito para hacer política
El obispo denunció, a su juicio, la "doble vara de medir" del Gobierno central según a quién afecten "los asuntos de abusos de poder o de corrupción"
La alcaldesa de Vitoria, Maider Etxebarria, ha lamentado que se vuelva a "utilizar el púlpito para hacer política", en alusión a la homilía del obispo de la diócesis de la ciudad, Juan Carlos Elizalde, con motivo del día de San Prudencio.
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En dicha homilía el obispo denunció, a su juicio, "deseo desmedido" del Gobierno central de "intervenir en la sociedad civil y de controlar las instituciones", así como su "doble vara de medir" según a quién afecten "los asuntos de abusos de poder o de corrupción".
Elizalde lamentó que el Gobierno, en un Estado aconfesional, "tiende a tomar posturas 'confesionales' en materia antropológica" en relación al aborto, al concepto de la familia y de sexualidad
Elizalde lamentó que el Gobierno, en un Estado aconfesional, "tiende a tomar posturas 'confesionales' en materia antropológica" en relación al aborto, al concepto de la familia y de sexualidad al definirlos con "criterios de fe ideológica, al margen de la ciencia y de las experiencias humanas más elementales".
Etxebarria ha recordado que ella estuvo presente en el acto religioso y que guardó "la compostura" aunque no le pareció bien lo que estaba escuchando.
Etxebarria asegura que guardó "la compostura" aunque no le pareció bien lo que estaba escuchando y que hubo gente que salió de la Basílica de San Prudencio "impactada" por lo que estaba escuchando
Tras afirmar que hubo gente que salió de la Basílica de San Prudencio "impactada" por lo que estaba escuchando, ha insistido en que no le gustó oír palabras de la "Iglesia de los viejos tiempos que utilizaba el púlpito para hacer política", cuando para eso ya están los políticos, ha dicho.
El diputado general de Álava, Ramiro González reconoció públicamente que le "sorprendieron" las palabras de carácter político del obispo en un día dedicado a la unidad del territorio, marcando una distancia institucional respecto al contenido de la homilía.
Carta crítica con Elizalde
La alcaldesa se ha referido a una carta que han escrito un grupo de sacerdotes de la diócesis criticando la gestión de Elizalde y ha considerado que el obispo "se ha topado con la Iglesia", parte de la cual le acusa de "falta de transparencia y de abuso de poder".
Un grupo de 52 curas diocesanos de Vitoria ha publicado una carta abierta dirigida a su obispo, Juan Carlos Elizalde, expresando su profundo descontento y desilusión tras una década de gestión.
En la misiva, los firmantes denuncian que el prelado impone un modelo pastoral autoritario y clerical que ignora la sinodalidad, tomando decisiones unilaterales sin dialogar con los consejos parroquiales ni escuchar al clero local.
La Diócesis de Vitoria-Gasteiz celebra diez años de Juan Carlos Elizalde al frente del obispado
Asimismo, critican la importación de seminarios y movimientos ajenos a la realidad sociocultural vasca, lo que debilita el papel de los laicos, frena la participación de las mujeres y fractura la histórica comunión de la Iglesia alavesa.
Como advertencia final, los sacerdotes lamentan que la figura del obispo se haya convertido en un foco de enfrentamiento, reclamando un modelo eclesial más igualitario y centrado en la justicia social.
Dura réplica
Tras la publicación de la carta abierta impulsada por 52 sacerdotes críticos con su gestión, el obispo Juan Carlos Elizalde aprovechó este jueves los micrófonos de Radio Vitoria para lanzar una réplica contundente.
El prelado calificó a este sector crítico como un "ariete constante" que "efectivamente, no se integra" en la dinámica actual de la Iglesia alavesa. Elizalde cargó duramente contra uno de los principales promotores de la misiva, cuestionando abiertamente su labor pastoral y su dedicación a la parroquia.
"La parroquia está cerrada. No está cerca de los pobres. No confiesa nunca. No va a nada de formación ni a los retiros. ¿En qué pasa todo el día?", ha espetado el obispo en antena, llegando a ironizar con que este sacerdote se dedica a mirar "obras del Ayuntamiento" y concluyendo con una frase lapidaria: "Tiene mucho tiempo para incordiar".
La respuesta radiofónica contrasta con el comunicado oficial emitido previamente por el Obispado, que apostaba por subrayar el "diálogo abierto" y el apoyo mayoritario del Consejo de Presbiterio.