Siete personas que participaron en las luchas de la época y la portavoz de Martxoak 3 echan la vista atrás y analizan el presente en el 50 aniversario de la masacre.

Santiago Durán, María del Castillo, Agustín Plaza, Bego Oleaga, Andoni Txasko, Cristina Valverde y Nerea Martínez, seis personas que participaron en las luchas de 1976 y sus años anteriores y posteriores.

Santiago Durán (68 años). Pilar Barco

PROTAGONISTAS / Santiago Durán (68 años)

Participó en el movimiento obrero de la época y vivió desde dentro la asamblea que la Policía Armada interrumpió violentamente el 3 de marzo de 1976 en la iglesia de San Francisco de Zaramaga. Fue una de las decenas de personas heridas que dejó esta intervención. 

SANTIAGO DURÁN

La brutal intervención de la Policía Armada en San Francisco dejó a Santiago Durán con secuelas de por vida. Pero este vecino, que siendo un niño había migrado a Vitoria con su familia desde Extremadura, tenía motivos más que sobrados para luchar, como tantos otros allegados y amigos.

Santiago experimentó en primera persona las duras condiciones de vida de la época, lo que forjó en él una conciencia de clase que le llevaría a participar activamente en el movimiento obrero sin haber alcanzado la mayoría de edad.

“Mi padre iba a trabajar y luego se quedaba cuatro horas como mínimo metiendo extras todos los días. Vivíamos en una habitación cinco”

Santiago Durán - Víctima del 3M

“Aquí lo normal era trabajar ocho horas y dos extras todos los días. Raro era el que no las metía. Yo me acuerdo de mi padre, cuando vinimos de Extremadura y vivíamos en Zuazo, que iba a trabajar por la mañana y luego se quedaba cuatro horas como mínimo metiendo extras. Todos los días. Vivíamos en una habitación cinco y compartíamos cama. Lo único bueno es que mucho frío no pasábamos”, recuerda.

Durán rememora la fuerte hermandad vecinal que se generó en los días cercanos al 3 de Marzo. Su madre, día tras día, llegaba a preparar comidas y cenas para una decena de vecinos en huelga del mismo bloque, ya en la calle Puerto de Urkiola.

María del Castillo (68). Pilar Barco

PROTAGONISTAS / María del Castillo (68)

Vivía muy cerca de San Francisco. Y aunque no pudo acceder a la iglesia el 3 de marzo de 1976, fue testigo de la “desesperación” que siguió a su atroz desalojo. Antes y después estuvo “en todas las movidas de mujeres”. “La policía nos odiaba a muerte. Nos llamaban las palomas”, recuerda.

MARÍA DEL CASTILLO

Pese a su juventud, Del Castillo se implicó en la lucha del momento de la mano de muchas otras mujeres que, casi sin percatarse de ello, estaban reiniciando un camino de liberación del patriarcado que había quedado interrumpido tras la caída de la Segunda República.

María recuerda con lucidez una jornada en concreto, la festividad de Santa Águeda de 1976, a escasas semanas del 3 de Marzo. “Ahora todo el mundo sale a cantar, pero antes solo participaban los chicos. Hasta que aquel año fue la primera vez que las mujeres salimos con los hombres en Santa Águeda”, rememora esta vecina.

El propósito, siguiendo con un trabajo soterrado que venían desarrollando desde hacía tiempo, no era otro que obtener recursos para sostener la huelga. “Pedimos para la caja de resistencia y la gente colaboró masivamente dando alimentos, dinero...”, recuerda María.

“Fue la primera vez que las mujeres salimos en Santa Águeda. Pedimos recursos para la caja de resistencia y la gente colaboró masivamente”

María Del Castillo - Víctima del 3M

A Del Castillo, en concreto, le prestaron un traje de neska con el que estuvo pidiendo ayuda en la calle, en la entonces llamada Avenida del Generalísimo –ahora Gasteiz–. La labor también se desarrolló casa por casa. “Las mujeres se organizaban para repartir a las familias que estaban peor. Y luego iban a las tardes a gritar a los esquiroles y los empresarios. La policía no nos podía ni ver”, relata.

Cristina Valverde (73). Pilar Barco

PROTAGONISTAS / Cristina Valverde (73)

Militó clandestinamente en sindicatos y partidos proscritos por el régimen. Tras la masacre del 3 de Marzo en Zaramaga, fue detenida por participar en el reparto de propaganda y “tenencia de multicopista y máquina de escribir”. 

CRISTINA VALVERDE

La Vitoria de mediados de los 70 del pasado siglo, como la de ahora, estaba integrada por un alto y creciente porcentaje de población migrada, con la diferencia de que en aquellos años procedía fundamentalmente de otros puntos del Estado español. De Andalucía, de Extremadura, de Castilla, de Galicia...

Familias jóvenes, muchas procedentes de pueblos donde el franquismo había ejercido una brutal represión, se instalaron en la ciudad buscando una vida mejor al calor de su floreciente industria y fueron, por ello, protagonistas de excepción de las luchas que se iniciaron. “Muchas de las personas que participaron en esta huelgas eran emigrantes y se les llamaba maquetos”, apunta Cristina Valverde, parte activa del movimiento de la época.

“Muchas de las personas que participaron en esta huelga eran emigrantes y se les llamaba ‘maquetos’. Ese era el proletariado vasco”

Cristina Valverde - Víctima del 3M

Ese era, según enfatiza Valverde, “el verdadero proletariado vasco que había entonces”. “Miles de trabajadores emigrantes que trabajaban 48 horas a la semana y más. Y que en fiestas de Vitoria compraban la entrada de los toros para vender gaseosa”, recuerda. 

Andoni Txasko (70). Pilar Barco

PROTAGONISTAS / Andoni Txasko (70)

Trabajador de Cegasa a mediados de los 70 y parte activa de las movilizaciones que se sucedieron en Gasteiz, perdió un ojo tras ser brutalmente atacado por la policía un día después de la masacre. Ha dedicado su vida a reclamar verdad y justicia desde Martxoak 3.

ANDONI TXASKO

Quien durante muchísimos años ha ejercido como portavoz de las víctimas del 3 de Marzo no puede esconder su amargura estos días, cuando recuerda a tantas personas que a lo largo de décadas demandaron verdad, justicia, reparación y garantías de no repetición para las víctimas pero fallecieron sin lograr ese anhelo.

“Esto es lo triste del caso, que los años pasan y la gente está muriendo. Porque en su momento iban muriendo los padres. Pero es que hoy día ya están falleciendo los afectados. Unas personas que han estado luchando toda la vida”, lamenta en voz alta Txasko.

Andoni pone nombres y apellidos a algunos de esos protagonistas que no tardan en venirle a la memoria. No falta en la lista José Luis Bóveda Zalduendo, “con el tesón que tenía”. Tampoco Romualdo Barroso padre, progenitor de uno de los cinco trabajadores asesinados por la Policía Armada. “Y otros muchos. Diego Aznar, Paco Lecuona, Jesús Fernández Naves…”, enumera Txasko.

“Hay tanta gente que ha fallecido ya sin ver resarcidas sus reivindicaciones que es una pena y sobre todo una vergüenza para el Estado”

Andoni Txasko - Víctima del 3M

“Hay tanta gente que ha dejado su vida en la lucha del 3 de Marzo y que ha ido falleciendo sin ver esas reivindicaciones resarcidas que es una pena y sobre todo una vergüenza para el Estado”, reprende el activista y, también, víctima. 

Bego Oleaga (80). Pilar Barco

PROTAGONISTAS / Bego Oleaga (80)

Pese a no estar en huelga, participó también en la asamblea del 3 de Marzo en San Francisco, un episodio que la marcó “muchísimo”. Ahora recuerda el vital papel en la lucha de la época de las mujeres, que también crearon sus propias asambleas y “fueron convirtiéndose en sujetos políticos”.  

BEGO OLEAGA

Pese a los tímidos avances que el Gobierno central ha protagonizado estos días en la materia, la Ley estatal de Secretos Oficiales sigue vigente desde 1968 prácticamente sin modificaciones y su derogación supone una exigencia democrática incumplida para las víctimas del 3 de Marzo.

En esta anomalía que permitiría esclarecer la responsabilidad del Estado en la masacre de 1976 pone el foco Oleaga, para quien todo el camino recorrido hasta ahora ha sido “un aprendizaje”. “El Estado tiene el monopolio de la violencia y, además, hace lo que le da la gana. Tiene un modelo de sociedad determinado, y a quienes no nos gusta este desastre y esta barbarie, intentamos tejer otra”, critica con dureza Bego, aludiendo “no solo al 3 de Marzo”, sino “a las luchas de todos los días”, dado que “hay una parte de esta sociedad que está tremendamente mal”.

“Todo ha sido un aprendizaje. El Estado tiene el monopolio de la violencia y, a quienes no nos gusta este desastre de sociedad, intentamos tejer otra”

Bego Oleaga - Víctima del 3M

Yo vivo de lo que he bebido. De lo que me han enseñado. De las redes que tejemos. Y por ahí veo la historia”, apostilla Oleaga. Uno de los grandes hitos de la lucha de la época fue para ella la creación de las asambleas de mujeres de trabajadores en huelga, personas que “en la mayoría de los casos actuaban por primera vez en el ámbito público” y que “ponían realmente la vida en el centro”. 

Agustín Plaza (71) Pilar Barco

PROTAGONISTAS / Agustín Plaza (71)

Miembro de la comisión representativa de su empresa, Forte Hispania –ya desaparecida–, fue apaleado entre cinco policías al salir de la iglesia tras la asamblea del 3 de Marzo. Pasó una semana ingresado en la clínica Arana y un mes de baja. 

AGUSTÍN PLAZA

Las duras condiciones laborales y de vida de la época, que hicieron sumar fuerzas a miles de trabajadores de incontables empresas de Gasteiz, crearon el caldo de cultivo necesario para que la lucha obrera lograra muchos de sus objetivos, pese al alto precio que tuvo que pagar a cambio.

“Entonces se trabajaban 2.200 horas anuales y 48 semanales, lo que supone que solo había 15 días de vacaciones al año y ocho los elegía el empresario. La clínica San José estaba llena de accidentes de trabajo, los ritmos de producción eran salvajes…”, relata Agustín Plaza, por aquel entonces miembro de la comisión representativa de Forte Hispania, una empresa ya extinta de máquina herramienta.

En este contexto, “la unidad de la clase trabajadora fue la clave”. Se trataba de un movimiento joven y asambleario, “sin sindicatos por arriba que manejaran todo” y con “una democracia total” que dio pie a “una ola de solidaridad impresionante”.

“La unidad de la clase trabajadora fue la clave. Sin la plataforma reivindicativa hubiera sido imposible llegar hasta donde se llegó”

Agustín Plaza - Víctima del 3M

”Sin la plataforma reivindicativa hubiera sido imposible llegar hasta donde se llegó. Garantizaba que una capa de gente saliera de la pobreza absoluta en la que vivía, y así se ganó a la sociedad”, expone. 

Nerea Martínez (42) Pilar Barco

PROTAGONISTAS / Nerea Martínez (42)

Sobrina de Pedro Mari Martínez Ocio, empleado de Forjas Alavesas y primero de los cinco trabajadores asesinados por la Policía Armada el 3 de Marzo de 1976 en Zaramaga. Ahora representa a las víctimas de la masacre como portavoz de la asociación Martxoak 3.  

NEREA MARTÍNEZ, portavoz de Martxoak 3

El 50 aniversario de la masacre se encuentra también atravesado por el lento proceso para convertir la iglesia de San Francisco de Asís en el Memorial del 3 de Marzo. La portavoz de la asociación de víctimas, con el “peso” que conlleva representar a un colectivo asambleario y cuyos integrantes militan “en cosas muy diferentes”, advierte de que va a “luchar por tener algo digno” en el templo, y que el colectivo “no va a aceptar cualquier migaja”.

“Lo que se tacha de extremismo son reivindicaciones legítimas y que no son nuevas. Pero ahora, cuando todos quieren la foto, incomodan”

Nerea Martínez - Portavoz de Martxoak 3

“El movimiento del 3 de marzo, no solo nuestra asamblea, ha aglutinado siempre las luchas sociales de cada momento. Y va a seguir haciendo lo mismo. Si en algún momento vemos el Memorial de aquí enfrente, que no sea una foto fija de lo que pasó aquel día, sino que sirva para denunciar también las injusticias que hay actualmente. Lo que a veces se tacha de extremismo son reivindicaciones legítimas, y que no son nuevas. Pero ahora, cuando todo el mundo quiere entrar a la foto del 3 de marzo, incomodan”, critica Martínez.