Han sido varias temporadas complicadas, pero Natxo González ha recuperado la sonrisa. Tres experiencias consecutivas que no salieron como esperaba —Málaga, Logroñés y Amorebieta— habían dejado huella en un entrenador acostumbrado a competir y a sacar lo mejor de cada proyecto. Sin embargo, el fútbol es así. A veces, para reencontrarse, hay que volver a donde uno fue feliz.

Y eso hizo el técnico gasteiztarra. El pasado verano aceptó la propuesta del Sant Andreu, un club que conocía bien. En su primera etapa al frente de los Quadribarrats (2007-2011), Natxo logró un ascenso a Segunda B y estuvo a un suspiro de llevarlos al fútbol profesional. La conexión entre ambas partes nunca se rompió del todo y, cuando surgió la oportunidad de reunirse, no hubo dudas.

Catorce años después de su marcha, el reencuentro está resultando más que fructífero. El Sant Andreu venció el domingo al Atlètic Lleida (1-0) y encadena ya cuatro triunfos consecutivos. Con 48 puntos, los andreuencs son líderes en solitario del grupo 3 de Segunda RFEF, tres por encima del Poblense, segundo. Restan nueve jornadas por disputarse y, si se mantienen ahí, ascenderán directamente a Primera RFEF.

RECUERDO EN 'MENDI'

Para los aficionados del Alavés, Natxo González no es un nombre cualquiera. El gasteiztarra sigue siendo recordado con enorme cariño en Mendizorroza por haber logrado el ascenso a Segunda División en el curso 2012-13, sacando al equipo de una Segunda B que se había convertido en una pozo difícil del que salir. Al Glorioso, precisamente, llegó desde el Sant Andreu, cerrando un círculo que ahora, más de una década después, vuelve a abrirse.

Natxo González, junto a Juanma Delgado, al término del partido frente al Real Jaén que supuso el ascenso a Segunda. Alex Larretxi

A sus 59 años, Natxo parece haber encontrado de nuevo ese entorno en el que todo fluye. Lejos de los focos mediáticos, pero en un Narcís Sala donde el fútbol se vive de manera única. Y él, a cambio, está dejando resultados. El ascenso a Primera RFEF sería clave para el club barcelonés y supondría, para el técnico alavesista, la confirmación de que lo ocurrido en los últimos años solo ha sido una mala racha.