No solo ha ganado, tras imponerse a las 39 candidaturas presentadas de las que quedaron cinco finalistas, sino que también se ha quedado contenta con la sensación de que su obra, creada junto a su compañero de estudio, Javier Juárez, transmite. En concreto, esa inclusión con la que sus ilustraciones intentan remover conciencias. Este miércoles, el Ayuntamiento de Vitoria anunciaba que el cartel de Silvia Casanova era el ganador del Carnaval de este 2026 en cuyo desfile podrán participar 7.500 personas y 29 comparsas, fruto del "acuerdo, diálogo y buena disposición" de los participantes, como destacó en su presentación, la edil de Cultura Sonia Díaz de Corcuera.
En cuanto a su autora, forma parte del estudio de diseño gráfico e ilustración Juárez Casanova, fundado en 2004. Con más de 25 años de experiencia, se han especializado en ilustración, una disciplina que siempre ha estado presente en sus proyectos de comunicación. En la actualidad, esta especialización ha cobrado protagonismo, permitiéndoles crear un estilo propio que busca abrir una vía de diálogo a través de la misma, moviendo conciencias, emocionando y generando opinión.
TRAYECTORIA
Ha realizado campañas para la Generalitat Valenciana y para las Fallas del Ayuntamiento de Valencia, así como para el Instituto Valenciano de Cultura y el Ayuntamiento de Madrid.
Son los creadores de la imagen de Líber, la Feria del Libro 2022, y han sido finalistas en la Diada de la Generalitat de Catalunya en 2022 y 2023. Además, colaboran con medios de comunicación y revistas reconocidas como El País, DiariAra, eldiario.es, Archiletras, Telos de la Fundación Telefónica. También con medios internacionales como el Boston Globe.
¿Era la primera vez que se presentaba a este concurso del cartel del Carnaval de Vitoria ?
–Pues para el cartel de Carnaval de Vitoria, creo que nos presentamos dos veces y esta era la tercera. Habíamos quedado finalistas en las anteriores ediciones, y a la tercera, en este caso, ha sido la vencida.
¿Y cómo surgió la idea?
–Es un cartel que está inspirado en los carteles un poco de época, en esa estética clásica que también te recuerda un estilo teatral de los arlequines de esas épocas pasadas. Es un cartel juguetón, con movimiento, dinamismo, por esos trajes y danzas jugando con esos rombos clásicos de carácter festivo. También te puede implicar alegría, quizás un poco de picardía y celebración. También tiene un punto poético, por el tema de jugar con el elemento de larga vista, que es un pez que está iluminando lo que te puede sugerir y cada uno también puede tener su interpretación. Pero pensamos que ha funcionado muy bien y estamos muy contentos con el trabajo también, por todo lo que transmite también. Y esa mirada creo que es un poco diferente, un cartel con un estilo propio y estamos contentos, la verdad.
¿Cómo fue ese proceso de creación?
–Cuando empezamos a trabajar, siempre lo hacemos desde la distancia, respecto a todo lo tecnológico y digital, así que empezamos siempre con un papel y lápiz en nuestra mesa de trabajo para bocetar. Siempre hay una fase previa antes de documentación, de ver todo lo que se ha hecho hasta el momento, ver todos los carteles, toda la trayectoria y luego, a partir de ahí, ya empezamos a buscar un concepto, una idea, nos sentamos con lápiz y papel, y empezamos a bocetar la idea. Todo el estudio está lleno de bocetos, de diferentes ideas, y ya hacemos una selección de uno y a partir de la selección, ya nos pasamos al digital para producirlo y lo acabamos en digital, pero empezamos siempre con lápiz y papel.
¿Y tenían claro que no quería que apareciera la típica sardina de Carnaval?
–Sí, por eso un cartel diferente, aunque sí que hacemos alusión, que en este caso el cartel larga vista es un pez, que puede ser una sardina o no. Queríamos que transmitiera también emociones, porque nosotros trabajamos mucho desde lo emocional, y a partir de ahí que pudiera encajar.
Lleva el título de Carnaval inclusivo porque sus ilustraciones también intentan remover conciencias.
–Sí, en este caso, también depende de la interpretación de cada uno, del detalle. Esa mano generosa, grande, que aparece en el cartel que sostiene el pez visor, acerca la luz a otro personaje, a otro arlequín, que en este caso no tiene pupila, que es un detalle, que puede percibir la fiesta a través de otros sentidos, y es un poco la indicación a ver más allá de lo aparente.
¿Sabe qué va a hacer con los 2.000 euros del premio?
–Pagar cuotas de autónomo, pagar bibliotecas, pagar gastos del estudio, o sea, ¿qué te voy a contar? Pues para eso, para gastos, para seguir manteniendo el estudio y para seguir ilusionándonos en cada proyecto que hacemos porque es nuestra vida, ¿no? Lo damos todo en cada trabajo y nos entregamos al cien por cien y pues eso, a seguir ilusionándonos.
Y respecto a la celebración como tal de los carnavales, ¿cómo la suele vivir?
–Pues bueno, he vivido todas las épocas. Ahora ya tenemos una edad mediana, pero de jóvenes sí que hemos vivido los carnavales, incluso hemos estado a nivel profesional en compañías de teatro, hemos ido a muchos festivales de Carnaval a celebrarlo, pues luego transmites también un poco la fiesta a tus hijos, ayudando para que colaboren en carnavales, en los colegios y bueno, pues un poco de esa manera.
¿Pero ya no se disfraza?
Este año seguro de algo. Después de ese premio, apetece disfrazarse de cualquier cosa.