Miami trae de vuelta la Fórmula 1 tras un mes de parón forzoso
Kimi Antonelli se presenta como el gran favorito para llevarse el Gran Premio de la ciudad costera estadounidense
La Fórmula 1 regresa a la competición en el GP de Miami, tras un obligado parón de cinco semanas provocado por la cancelación de los Grandes Premios de Baréin y Arabia Saudí debido al conflicto bélico en Oriente Próximo.
Un periodo de inactividad sobre el asfalto que ha servido para que las distintas fábricas analicen los datos recopilados en las tres primeras pruebas y desarrollen algunos paquetes de mejoras para seguir evolucionando su coche en estas primeras etapas de la campaña. Y por si esto fuera poco, el fin de semana floridano contará también con la carrera formato sprint.
El circuito, situado en el complejo Hard Rock Stadium en Miami Gardens, hogar de la franquicia de la NFL de los Miami Dolphins, por cierto, celebra su quinta edición desde que debutara en mayo de 2022. A pesar de ser un circuito esencialmente urbano, fue cuidadosamente elaborado para proporcionar las sensaciones y la aerodinámica de un circuito fijo.
La inmensa recta principal de 1,28 kilómetros es el punto neurálgico para los adelantamientos. Las estadísticas históricas del trazado arrojan datos muy interesantes: Max Verstappen posee el récord absoluto a una vuelta (1:26.204 en la sesión de clasificación de 2025) y en carrera (1:29.708 establecido en 2023), pero el dominio reciente bajo la bandera a cuadros de la carrera principal pertenece íntegramente a McLaren. Lando Norris se coronó aquí en 2024, mientras que Oscar Piastri heredó el trono de Florida el año pasado tras un tenso cara a cara con el propio Verstappen.
Para hacer frente a las exigencias del fin de semana y testar las nuevas especificaciones, la FIA y la Fórmula 1 han acordado ampliar la única sesión de entrenamientos libres, que se disputará mañana, a 90 minutos de duración.
Nuevo reglamento
El gran punto de inflexión de esta cita aterriza de la mano del reglamento. La FIA ha introducido una serie de cambios a la normativa técnica con el objetivo de fomentar la seguridad y revitalizar el espectáculo en la jornada de clasificación.
El cambio más drástico afecta de lleno a la gestión de la energía: la capacidad máxima de recarga de la batería a una vuelta baja de 8 a 7 MJ, forzando a los pilotos a afinar al milímetro sus trazadas para evitar el superclipping (el lapso en el que el motor eléctrico deja de empujar en la recta), que se pretende reducir a un margen de entre 2 y 4 segundos. Además, con la definitiva eliminación del viejo DRS, irrumpen las zonas de activación del revolucionario 'Modo Overtake' o Modo Recta.
La potencia máxima permitida para cargar en plena recta se ha disparado de 250 a 350 kW, agilizando los tiempos de recarga y aliviando algo de carga de trabajo en el volante del piloto, mientras que la potencia de boost para adelantar se delimitará en una horquilla controlada de entre 150 y 250 kW para evitar déficits de velocidad repentinos entre monoplazas.
Mercedes, gran favorito
Viendo las primeras carreras de esta temporada, nadie duda de que Mercedes llega a Miami como el gran rival a batir. Los alemanes han cimentado un inicio de campaña antológico con las dos victorias incontestables para el deslumbrante talento italiano Andrea Kimi Antonelli y un triunfo al Sprint en China para George Russell.
Este dominio abrumador ha comenzado a gestar un clima interno de alta tensión que recuerda a la guerra que en su día tuvieron Nico Rosberg y Lewis Hamilton allá por 2016. Antonelli está llamado a ser la próxima cara de la Fórmula 1, pero el británico Russell tratará de hacer valer su rol de primer espada para asaltar definitivamente el liderato del Mundial.
A la estela del equipo alemán se encuentra Ferrari. La dupla formada por Charles Leclerc y Lewis Hamilton ha firmado sólidas actuaciones y promete ir de menos a más. Tras aprovechar un filming day en Monza para afinar componentes, los de Maranello estrenarán el esperado alerón trasero 'macarena', una pieza angular en un masivo paquete de actualizaciones con el que pretenden asaltar directamente la victoria.
No se queda atrás McLaren. El flamante bicampeón mundial de constructores pondrá en pista un monoplaza "completamente nuevo", según ha confesado su propio director de equipo, Andrea Stella. El coche papaya posee uno de los mejores chasis de la actual parrilla, y si las nuevas regulaciones de gestión eléctrica logran subsanar su debilidad crónica con la batería, tanto Lando Norris como Oscar Piastri pueden hacer grandes cosas en este trazado urbano.
Verstappen está tocado
La gran decepción del campeonato habita actualmente en el box de los vigentes tetracampeones. Max Verstappen apenas pudo rescatar un sexto puesto en Australia, arrastrando los graves problemas de sobrepeso de un Red Bull cuya concepción aerodinámica está ahogando sistemáticamente las prestaciones de la unidad de potencia Ford.
El equipo austriaco exprimió al máximo un test privado en Silverstone para incorporar una nueva versión de alerón trasero giratorio, además de revisar por completo la zona crítica de los pontones y el suelo del monoplaza. A pesar de los esfuerzos, nadie apuesta por la resurrección del neerlandés en Miami.
En la cara opuesta de la moneda brilla con luz propia su escudería filial, Racing Bulls. Respaldados por un chasis más agil, están logrando extraer un rendimiento estelar del mismo propulsor Ford y se le prevén mejoras debido a su paquete de evoluciones.
Capítulo aparte para Aston Martin
En una temporada en la que se esperaba un buen rendimiento de Aston Martin, la escudería afincada en Silverstone ha rubricado de forma dolorosa el peor inicio de temporada de toda su trayectoria histórica en la Fórmula 1. Honda, su suministrador de motores, ha prometido soluciones de urgencia para intentar aplacar las vibraciones de la unidad de potencia.
El gran salvavidas de la estructura británica es el revolucionario AMR26B esculpido por el respetado Adrian Newey, pero su debut oficial aún deberá esperar y no pisará la pista este fin de semana.
Es por ello que Fernando Alonso encara un Gran Premio en el que aquel memorable podio firmado en la edición de 2023 es ya un viejo recuerdo.
Sus únicos objetivos realistas para este fin de semana son exprimir los limitados recursos y acumular kilometraje en el coche para seguir evolucionando.
