El sindicato ESK ha acusado al Gobierno Vasco de "seguir de perfil" ante el ERE de Tubos Reunidos que prevé 242 salidas y le ha exigido un posicionamiento "mucho más valiente, firme y comprometido con la defensa del empleo y de la industria".

Tras la reunión celebrada ayer con la viceconsejera de Trabajo del Gobierno Vasco, Elena López Barredo, que se ofreció a mediar entre la dirección y el comité de empresa de Tubos Reunidos en el conflicto laboral, el sindicato ESK ha criticado al ejecutivo, que "ha eludido presentar ninguna medida concreta que contribuya a una salida justa y viable para el conjunto de la plantilla".

Para ESK, resulta "preocupante que, mientras se evita exigir responsabilidades a la dirección, el Gobierno Vasco sí haya mostrado su disposición a ejercer de mediador únicamente para abordar la situación de huelga indefinida en la planta de Amurrio"

Desde la parte social "queremos dejar claro que la huelga no es el problema, sino la consecuencia directa de las decisiones injustas y unilaterales adoptadas por la empresa. La salida a la huelga solo se realizará ante la retirada del ERE y la apertura de un proceso de negociación real, sin amenazas y sin condiciones impuestas".

Tras la cita de ayer, la semana que viene el comité de empresa mantendrá otros dos encuentros: uno con la dirección de Tubos, que les ha convocado, y otro con el Departamento de Industria y la Diputación Foral de Álava para el 16 de abril.