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Rechazo sindical al ERE en Tubos Reunidos, que queda abocado a resolverse en los tribunales

La última reunión confirmó la negativa prevista de la comisión después de que la empresa ofreciese salidas voluntarias

Rechazo sindical al ERE en Tubos Reunidos, que queda abocado a resolverse en los tribunalesGaizka Portillo

Tal y como estaba previsto tras el anuncio de la víspera por UGT, la mayoría sindical -con 8 votos de un total de 13 miembros en los dos comités de empresa-, rechazó hoy la última propuesta de Expediente de Regulación de Empleo de la dirección de Tubos Reunidos, lo que aboca a que el ERE se resuelva en los tribunales. Tubos Reunidos tiene ahora 15 días por delante para comunicar el ERE ante la autoridad competente y, a partir de ahí, los sindicatos impugnarán el expediente ante la justicia, ya que entienden que las causas “siguen sin estar justificadas”, al tiempo que confían en que las movilizaciones y la huelga indefinida convocada a partir del próximo lunes les permita revertir la medida y salvar el empleo.

La comisión negociadora de este ERE estaba integrada por trece miembros: cinco de ELA, tres de UGT, dos de CCOO, dos de LAB y uno de ESK. De ese total, cinco eran de la planta de Trapagaran (dos de ELA, uno de UGT, uno de CCOO y uno de LAB). La posición contraria a respaldar el ERE por los dos delegados de UGT en Amurrio, los de ELA en esa factoría (3), los de LAB en ambas plantas (2) y el restante de ESK conformaron una mayoría suficiente para rechazar la oferta. 

Desde la mañana, y durante cuatro horas, los representantes de los trabajadores y la dirección de la empresa estuvieron reunidos en el Palacio Euskalduna de Bilbao. Se trataba de una nueva cita negociadora después de que en la del pasado lunes la dirección de la empresa transmitiese una nueva oferta sobre el ERE y retrasase así el cierre del período de consultas. Tras una semana de intenso diálogo entre sindicatos, con distintas asambleas y votaciones, el anuncio de los representantes de UGT en la planta alavesa de rechazar la oferta confirmó que la balanza se rompía a favor de la postura sindical contraria al acuerdo sobre el expediente de empleo, que comprende 301 salidas (274 en Amurrio y 27 en Trapagaran).

Trabajadores de Tubos Reunidos, ante el Euskalduna.

La teoría dictaba que iba a ser una mera reunión protocolaria para que la mayoría sindical mostrase su ‘no’ al acuerdo, pero la cita se prolongó después de que la empresa comunicase a los representantes de los trabajadores una modificación de la última oferta transmitida. Pasadas las 13 horas, fuentes sindicales detallaban en un receso de la reunión parte de esa oferta, que consistía en mantener el cierre de la acería de Amurrio pero añadía la creación de una comisión de seguimiento para analizar la evolución económica de la empresa así como un referéndum sobre el ERE entre la plantilla. No obstante, estos nuevos cambios fueron también rehusados por la comisión. La empresa informó después de que su propuesta atendía a que “existe ya un número muy elevado de trabajadores que se han adscrito a la oferta de bajas incentivadas y prejubilaciones” y comprendía que el ERE se aplicara “única y exclusivamente de forma voluntaria”.

Durante el desarrollo de la reunión, unos 200 trabajadores de la empresa se concentraron ante el recinto y se manifestaron también por el centro de Bilbao. Al término de la cita entre ambas partes, y ante una fuerte presencia de agentes de la Ertzaintza, se vivieron momentos muy tensos. Los representantes sindicales que abogaban por un ERE con salidas pactadas y voluntarias recibieron, a su salida del Euskalduna, graves insultos por parte de los trabajadores que se oponían incondicionalmente al expediente. Una vez concluida la reunión, alrededor de las 14 horas, los sindicatos que abogaban por rechazar el acuerdo sobre el ERE señalaron que la empresa no había concedido garantías de que las 301 salidas previstas no fueran involuntarias, al tiempo que tampoco había retirado su idea de cerrar la acería y externalizar la logística. Por ello, y porque creen que el cierre de la acería es una medida “desproporcionada” que “no está justificada”, insistieron en no acordar al ERE. 

Por su parte, Tubos Reunidos criticó que la comisión “se ha negado a llegar a un acuerdo que suponía un esfuerzo de la empresa por mantener la actividad y el empleo de 1.000 personas”. “En este contexto”, subrayó la dirección, la empresa se ve “obligada a aplicar el ERE” y a “estudiar todos los escenarios que se abren”. “Los siguientes pasos, que eran la reestructuración de la deuda con la SEPI y con entidades financieras, así como la búsqueda de financiación, quedan seriamente afectados”, advirtió la compañía, cuya deuda alcanza los 260 millones de euros. La división sindical ha marcado el último tramo de casi un mes de negociación, con la práctica totalidad de los trabajadores de la planta de Trapagaran secundando en una votación el jueves a la noche un esquema de ERE acordado con la dirección que incluyese salidas laborales pactadas.

En ELA, mientras sus tres representantes en Amurrio se han opuesto desde el principio al ERE, los dos de Trapagaran eran favorables al acuerdo. Precisamente, tras conocer el resultado de la reunión, la dirección de la central advirtió de que sus delegados en la fábrica vizcaina “ya no representan” al sindicato. CC OO lamentó que no se haya podido votar en referéndum de toda la plantilla la última oferta y denunció el “ambiente que algunos han ido generando interesadamente con amenazas, insultos y descalificaciones”. Por su parte, UGT señaló que su deseo era “dar la última palabra” a la plantilla, pero que un “contexto de lógica tensión” hubo “situaciones” en las que “se han sobrepasado los límites del respeto y la discrepancia”. “Pese a todo, la representación de UGT ha actuado consecuentemente, atendiendo al contexto y a las circunstancias, tratando de trasladar de la mejor manera posible tanto la voluntad y el sentir de la afiliación a la que representa, como el objetivo primigenio de preservar el empleo”, argumentó.

Por otro lado, en una entrevista en Radio Euskadi, el consejero de Industria, Mikel Jauregi, aseguró que el Gobierno Vasco continúa en conversaciones con la SEPI para negociar la reestructuración de la deuda de la compañía, pero se preguntó “quién es el valiente que en estas circunstancias”, con la guerra en Irán, “va a entrar a rescatar a Tubos Reunidos”. A su juicio, el Gobierno español tiene “voluntad” de “ayudar en lo posible” pese a que “tienen ciertos impedimentos a la hora de ofrecer reestructuración de la deuda”.