El aceite de oliva es el producto más vendido por España a Estados Unidos y, por lo tanto, el más expuesto a un eventual embargo comercial, mientras que en dirección contraria los productos farmacéuticos y el gas son los más comprados desde España.

La amenaza de cortar todo comercio con España es la forma con la que el presidente estadounidense, Donald Trump, quiere castigar económicamente al país tras la negativa del Gobierno español a autorizar el uso de las bases de Morón y Rota en las operaciones militares contra Irán.

"Cortar todo comercio"

"Vamos a cortar todo comercio con España", ha asegurado este martes Trump, que ha hablado de embargo y de que EE.UU. no necesita nada de España, aunque no queda claro si afectaría al comercio en las dos direcciones, tanto a exportaciones como a importaciones.

El déficit comercial de España con EE.UU. ha aumentado un 34,4 % en 2025, hasta 13.458,4 millones de euros, como consecuencia de la caída de las exportaciones en el año en que han comenzado a aplicarse los aranceles estadounidenses a Europa, de acuerdo con los últimos datos de las Secretaria de Estado de Comercio.

Al mismo tiempo se han incrementado las importaciones, principalmente las de gas, que ya venían aumentando desde la invasión de Ucrania en 2022.

Las exportaciones desde España al gigante norteamericano alcanzaron los 16.716,2 millones en 2025, un 8 % menos que en 2024, con el aceite de oliva a la cabeza, del que se vendieron más toneladas que en 2024 pero por un menor importe, que paso de 1.013 a 732,7 millones.

Detrás de este desajuste está el precio del aceite de oliva, que se ha abaratado un 31,6 % en el último año, según los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE).

En 2025 han caído las exportaciones de EE.UU. de aceites de petróleo o de minerales, dentro del apartado de combustibles (de 1.004 a 715,2 millones), de vino (de 335 a 288,3 millones) o de componentes de vehículos (de 249 a 205 millones), entre otros bienes.

Las importaciones por su parte, crecieron un 7 %, hasta 30.174,7 millones, con una factura en gas que se ha duplicado en el último año de 2.010 a 4.210,4 millones. También ha aumentado la compra de productos farmacéuticos (de 6.259 a 6.730 millones) o de máquinas y aparatos mecánicos (2.443 a 2.740 millones), entre otros.