Condenan a Lidl por violar la patente de la Thermomix

El supermercado tendrá que retirar todos los robots de cocina y destruir cualquier publicidad

20.01.2021 | 01:23

barcelona – Un tribunal mercantil de Barcelona declaró que el robot de cocina Monsieur Cuisine Connect que comercializa Lidl supone una violación de los derechos de la patente de Thermomix, por lo que ordena a la cadena de supermercados retirar todos los ejemplares de la máquina.

El Juzgado Mercantil número 5 de Barcelona consideró que la patente del famoso robot de Vorwerk es "válida" al concurrir en ella los requisitos de "novedad y actividad inventiva", mientras que el robot de Lidl "reproduce todas y cada una de las características" de la Thermomix, por lo que, con su venta, el gigante de la alimentación "está realizando actos de explotación directa de dicha invención prohibidos".

Por ello, ordena a Lidl cesar la importación, almacenamiento, ofrecimiento y comercialización de la Monsieur Cuisine Connect, le exige retirar del mercado todos los ejemplares que se encuentren en su poder y en el de sus distribuidores y le reclama que destruya todos los documentos comerciales, material publicitario o promocional en los que se reproduzca dicho producto, incluido Internet. La sala también requiere a Lidl que indemnice a Vorwerk por los daños y perjuicios causados, aunque la cantidad económica se determinará una vez la sentencia sea firme.

petición del demandante El fabricante de Thermomix exigía a la cadena de supermercados el 10% de las ventas del robot, cuyas existencias se han agotado en pocas horas las veces que se ha comercializado, ya que su precio es de unos 360 euros, casi tres veces menos que la de Vorwerk, una centenaria compañía dedicada a la venta de electrodomésticos y aparatos para el hogar que ostenta este nicho de mercado.

Su precio más competitivo y el parecido de las especificaciones llevaron al robot de Lidl a convertirse en un éxito de ventas y a ser popularmente bautizado como "la Thermomix barata". De hecho, su llegada al mercado se interpretó desde muchos sectores como una seria amenaza al monopolio de Vorwerk, que otros fabricantes de electrodomésticos como Cecotec, Bosch, Moulinex o Kenwood no han logrado romper con sus respectivos robots.