Muchos trabajadores se enfrentan a un miedo cuando están en su jornada laboral: su jefe. Ya sea por situaciones injustas, comportamientos inadecuados o cualquier otra razón, no son pocos los empleados que temen a sus superiores. Y más sabiendo que difícilmente pueden hacer algo para cambiar la situación.
Ante este panorama, hay quienes se plantean la posibilidad de grabar conversaciones con ellos para protegerse. Aun así, existe la duda sobre si esto es legal y de las consecuencias que podría tener en un futuro cercano.
El consejo de un especialista
También conocido en redes sociales como @un_tio_legal_, Ignacio de la Calzada es un abogado laboralista que explica cómo se puede actuar de la forma más eficaz posible en estas situaciones tan polémicas.
Y más cuando muchos trabajadores se ven atascados por el miedo, el desconocimiento y la pasividad ante algunos avisos por parte de sus superiores. Para salir de dudas, este jurista comparte varios consejos prácticos.
¿Grabar conversaciones de tu jefe?
Ignacio de la Calzada es muy claro desde el inicio del video: “¿Aún crees que grabar a tu jefe es ilegal? Pues estás muy equivocado, es un mito. Es totalmente legal y no requiere su consentimiento. Va, que te lo cuento”, explica este influencer.
El remedio es muy sencillo: “La mejor prueba que puedes tener en un juicio es una grabación, que te puede servir para demostrar horas extras, pagos en negro, por ejemplo, o incluso un despido verbal. Yo lo he usado muchas veces”, matiza.
La clave legal
Según @un_tio_legal_, esto es legal para los tribunales pero exige un requisito: “Y no, no es el consentimiento, es que tú intervengas en la conversación. Esto ya lo dijo el Tribunal Constitucional en 1984 y es que no se vulnera el derecho al secreto de las comunicaciones si grabas una conversación en la que tú intervengas”, aclara.
“Vamos, que si yo cojo este móvil y me pongo a grabar una conversación donde estoy yo, es válido. Pero si yo cojo este móvil, lo pongo a grabar, lo dejo aquí y me voy, eso sí que no es legal. Así que graba y que no te engañen”, finaliza.
Defender los derechos
No hay duda de que grabar una conversación en el trabajo puede ser clave para defender los derechos de cada uno. En circunstancias donde hay amenazas, insultos, acoso laboral, etc., puede ser un recurso muy útil.
De hecho, en algunos trámites jurídicos, esta grabación se puede admitir como prueba o denuncia administrativa, siempre y cuando valga para proteger un derecho de forma legítima y legal.
Eso sí, nunca se puede difundir el audio de manera pública, ni compartirlo en redes sociales ni con terceras personas, porque podría conllevar responsabilidades legales y crear muchos más problemas.