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Darío vence a Jaka con autoridad y da un paso de gigante en el Manomanista

El poderoso manista riojano tumba este domingo a Erik Jaka con contundencia para sumar un holgado triunfo en los cuartos de final del Manomanista

En imágenes: Darío Gómez supera a Erik Jaka en la liguilla de cuartos de final del Manomanista en el Aitzuri de Zumaia.Arnaitz Rubio

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Darío Gómez sabía este domingo del peligro de Erik Jaka antes de poner siquiera un pie en el frontón Aitzuri de Zumaia. Sus credenciales: un remate venenoso, el galón de campeón del Manomanistade 2020, la remontada de la pasada semana ante Joseba Ezkurdia, al que volteó un marcador muy a contrapelo (11-1, 15-7 y 21-17), y unos meses de confianza a la hora de terminar el tanto.

Diagnóstico: ser Darío, ser él mismo. Viaje al diván. El Darío de siempre, el dotadísimo, el pelotari capaz de quebrar a cualquier rival y que había dejado a Aitor Elordi –campeón en 2023– en la cuneta por un claro 22-6 en Bastida. El potente, el poderoso, pletórico en lo físico. Piernas de jilguero, manos de martillo. 

Exuberante como un caballo árabe, el pelaire trabajó en una versión grandilocuente que eclipsó a su contrincante. Perfil bien definido. Buenas piernas. Kilómetros en el salpicadero. Derecha con carga. Y Darío siendo Darío dejó en la cuneta a su adversario de tal modo que Jaka no pudo ser Jaka. Caras y cruces. El remate del lizartzarra, letal a tumba abierta en la eliminatoria de octavos de final, quedó apenas reservado a unos cuantos fogonazos en los que trató de explorar las líneas del recinto guipuzcoano. Sometido en el tú a tú, las musas no permitieron al guipuzcoano el comodín de la dentellada. 

Dudas al remate

Si en la pegada disipó las dudas el riojano –cuya incertidumbre venía del estado físico de su hombro derecho, golpeado a mitad del partido en la primera eliminatoria– y cimentó el triunfo en el poder físico, experimentó titubeos a la hora de afilar el remate en los cuadros alegres. Si en la cita contra Elordi dio un recital en todas las facetas, le costó afinar el punto de mira para apuntillar a Jaka.

Ese fue el debe del riojano, que expuso razones para llenar el vaso de la confianza. Con esa pegada, esas condiciones, tendrá que llegar su día, siempre y cuando las manos lo respeten.

Darío Gómez supera a Erik Jaka en la liguilla de cuartos de final del Manomanista en el Aitzuri de Zumaia.

Darío fue el verdugo por segunda vez consecutiva de un campeón con un derroche de gasolina. Le costó arrancar, timorato en algunas ocasiones, pero sacó tajada dándole candela a la pelota. Se fue al 1-4 y rompió el partido en el 2-5, en un tanto en el que se cruzaron 48 pelotazos a buena. 

48 pelotazos a buena

El sufrimiento engrandeció a Darío, que se fue directo al 2-10 con una tacada de seis tantos, en la que fue capaz de desatar dos saque-remates y aprovechar un regalo de Jaka. No perdonó el pelaire, con las ideas claras, para escaparse hasta el 3-12 al primer descanso largo. Dos remates de Jaka en el txoko y un saque rememoraron la remontada ante Ezkurdia, pero no todos los días son fiesta. Un fallo del lizartzarra, que luego aprovechó un buruzgain ante un Darío que se vendió, chocó con la diestra azul. Del 7-13 al 7-18, en un dechado de velocidad. Tres arabescos de Erik maquillaron el resultado, holgadamente desnivelado para el pegador. 

Darío Gómez supera a Erik Jaka en la liguilla de cuartos de final del Manomanista en el Aitzuri de Zumaia.

La segunda jornada, entre Gernika y Gasteiz

Darío tendrá pie y medio en las semifinales si gana el viernes al campeón Altuna III en Gernika. Jaka se jugará la vida el domingo en Gasteiz contra Laso. Será a vida o muerte. Territorio de miuras.