El Ayuntamiento de Vitoria-Gasteiz ha completado el primer año de vigencia del nuevo contrato de mantenimiento de pistas y campos de hierba artificial en instalaciones municipales, con un balance que la concejala responsable del área, Izaskun Reyes, califica de "más que positivo". El acuerdo, renovado en febrero de 2025, incorporó mejoras sustanciales respecto al contrato anterior, tanto en la periodicidad de las actuaciones como en la amplitud de los servicios prestados.
"No podemos hacer que nuestras instalaciones sean más nuevas, ni tenemos capacidad para renovarlas todas a la vez, pero lo que sí podemos hacer es mejorar su mantenimiento, tal y como estamos haciendo", subrayó Reyes, quien destacó que la frecuencia de intervención actual "es muy superior a la habitual en instalaciones similares o a la impuesta por la normativa".
MÁS INTERVENCIONES, Y EN MENOS TIEMPO
El renovado contrato contempla un mantenimiento preventivo estructurado en tres niveles de periodicidad. Mensualmente se realizan labores de limpieza de superficies; recebado con arena y caucho; verificaciones que incluyen encolados, sustitución de líneas y puntos; y revisión de los sistemas de riego. Cada trimestre se lleva a cabo el cepillado y la limpieza de canaletas, mientras que semestralmente se abordan los trabajos de aireado, descompactado y desherbado.
Las condiciones incluyen también un servicio de asistencia técnica para gestionar incidencias y asesorar al personal municipal. Y los plazos de respuesta se han acortado de forma significativa: las incidencias ordinarias deben atenderse en un máximo de ocho horas desde su comunicación y las catalogadas como urgentes, en menos de una hora. A lo largo de los doce meses de contrato se han registrado 49 intervenciones: 31 pegados, 9 relacionadas con el riego, 5 de limpieza y 4 de pintado.
COBERTURA A 39 INSTALACIONES
El contrato, con una duración de cuatro años, da cobertura a un total de 39 instalaciones: 16 campos de Fútbol 11, 7 de Fútbol 5-7, 12 pistas de pádel, 2 de tenis y 2 destinadas a otros usos como baloncesto y atletismo. La variedad de equipamientos, con diferentes condiciones, hace que el enfoque sea necesariamente desigual. "Este esfuerzo se vuelve especialmente importante en aquellas instalaciones cuya antigüedad se acerca al fin de la vida útil marcada por el fabricante", señaló la edil.
El objetivo, en cualquier caso, es común para todas ellas: mantenerlas "en correcto estado de uso y conservación, ofrecer unas cualidades deportivas en las mejores condiciones, garantizar en todo momento una utilización segura y alargar en la medida de lo posible su vida útil".