1,93 metros y sombra alargada. Joseba Ezkurdia tiene brazos de gigante y piernas de jilguero, trabajadas en horas de oscuridad, cuando necesitaba mejorar el transporte. También posee una volea venenosa, violenta, agresiva, un machete. Zaguero atípico, reconvertido por las necesidades de Aspe. De la necesidad virtud. Pelotari total. Unai Laso y Jon Ander Albisu sucumbieron al ritmo infernal del arbizuarra, a ese trabajo de aire desde el cuadro cinco, que desatasca, que enreda, que mete a las combinaciones clásicas en la centrifugadora para cambiar el guion. Fue protagonista este domingo en el Ogueta de Gasteiz. Asfixia.

Cayeron los de Baiko cuando se jugaban el pase a la final del Campeonato de Parejas después de doce victorias consecutivas, quebrándose en el mismo escenario y contra la misma pareja a la que dejaron en diez el 28 de diciembre. Cambió el guion. Aquel día se rompieron los de Aspe en los primeros compases; este domingo sucumbieron sus adversarios en un accidente que les hace humanos y eleva a la enésima potencia al dueto de delanteros, en el que Jokin Altuna no lució en el remate, pero sí en el trabajo; mientras que Ezkurdia puso la música, pura anarquía con un material difícil de mover y que se le atragantó a unos rivales más fallones que de costumbre. 

Más seriedad que brillo

Altuna III y Ezkurdia construyeron un puente de plata en base a una defensa seria, velocidad a la hora de cortar el juego y evitar los pelotazos a la zaga –la pelota de Laso y Albisu, que andaba en el suelo, era bastante problemática al atrasar demasiado la posición de Joseba–. Prodigio táctico y de manejar los tiempos. En la primera parte lograron sacar de sitio a Unai, evitando su sotamano letal y su ambición en los cuadros alegres, y cargaron las tintas en el Albisu con peores números de todo el campeonato. El ataundarra, que venía con una trayectoria de regularidad, siempre a favor de obra, naufragó en la incomodidad y acabó con la derecha tocada. Acumuló ocho yerros, demasiado ante unas figuras con las ideas claras y en trayectoria ascendente. 

Altuna III y Ezkurdia superan a Laso-Albisu por 22-15 en el Ogueta de Gasteiz y estarán en la pelea por la txapela del Parejas del 29 de marzo en el Navarra Arena de Iruñea Jorge Muñoz

Cuatro fallos seguidos de Albisu

Montados en la montaña rusa de un campeonato inopinado, siempre a la contra, sobreviviendo a un destino complicado, Altuna III y Ezkurdia sacaron el billete para la final del 29 de marzo en el Navarra Arena de Iruñea en un partido con más trabajo que brillo. Ni siquiera el delantero de Amezketa, siempre con un conejo en la chistera, se arreboló cerca del frontis, aunque sí se rearmó en el trabajo sucio, percutiendo en Albisu, recetándole tortícolis a Unai.

Se registraron empates en el tercer, séptimo y noveno cartón. El 9-10 fue el derechazo atrás de Laso por la pared. Cuatro errores consecutivos de Albisu cambiaron el guion. La ansiedad asaeteó a los azules y la paciencia espoleó a los colorados. Se fueron 13-10 y 16-11. Dos yerros de Altuna y un saque azul puso algo de pimienta. Tres cruces de Laso y tres de Albisu cerraron el partido. 22-15.

Los de Baiko se jugarán la final del Parejas ante Elordi-Zabaleta en el frontón Adarraga de Logroño el domingo. Los que ganen acompañarán a Altuna III y Ezkurdia en la pelea por el título.