El CEO de Cloudflare, investigado por piratería tras la querella de LaLiga y Movistar+
La acusación cree que esta plataforma se ha convertido en un "actor imprescindible" en la emisión ilegal de sus partidos
El Juzgado de Instrucción número 50 de Madrid ha citado a declarar en calidad de investigado a Matthew Prince, CEO del gigante tecnológico Cloudflare. La comparecencia judicial, fijada para el 7 de abril de 2026, responde a una contundente querella penal interpuesta por LaLiga y Movistar Plus+. Ambas entidades acusan al directivo de presuntos delitos contra la propiedad intelectual, amenazas y obstrucción a la justicia.
Esta ofensiva legal supone un avance en la lucha de Javier Tebas para proteger su competición. Según esgrime la acusación, Cloudflare ha dejado de ser un intermediario neutral en internet para convertirse en un "actor imprescindible" que proporciona alojamiento, infraestructura y ocultación a las principales plataformas web que emiten partidos de fútbol de forma ilícita.
La competición liguera española ha aportado unos datos en los que calculan que el 38% de la piratería futbolística global utiliza la capa de anonimato que ofrece la compañía de Prince para operar con absoluta impunidad y sortear los bloqueos ordenados por las autoridades. En cuanto al perjuicio económico, la patronal española cifra exactamente en 859 millones de euros anuales en pérdidas.
Tebas pasa al ataque
El texto de la querella subraya que la multinacional norteamericana ignoró sistemáticamente más de un centenar de requerimientos formales exigiendo la eliminación de estos portales. Esto generó mucha frustración al presidente de LaLiga, que no dudó en atacar duramente a Prince a través de sus redes sociales, tachándolo públicamente de ser el "Narco Maduro de Internet" y evidenciando que la vía extrajudicial estaba completamente agotada.
El historial del CEO en el territorio europeo ya anticipaba un choque inminente. El directivo se ha mostrado muy beligerante contra las recientes legislaciones antipiratería, amenazando con retirar servidores críticos en países como Italia y Francia si se le forzaba a aplicar bloqueos inmediatos. Su argumento de defensa es que las censuras exprés impulsadas por las ligas carecen de supervisión judicial y acaban desconectando páginas web totalmente legítimas.
