La difícil situación que atraviesa el CD Lakua sigue en el punto de mira. Un complicado momento que impide a los equipos formativos del club entrenarse con normalidad en diferentes campos y colegios debido a los impagos.

En medio de esta crisis, agravada en los últimos días tras el escrache de las familias a la salida del centro cívico de Zabalgana al presidente del club, Mohamed Akbache, los propios familiares de los jugadores han difundido en las últimas horas este emotivo vídeo con una original canción para denunciar su situación.

Letra de la canción:

Ya llegó enero a Siberia-Gasteiz,

el frío aprieta cada día más en la ciudad,

las botas puestas, ilusión en el balón,

pero no hay silbato, no hay voz, no hay dirección.

Los niños miran el reloj sin comprender,

preguntan: “¿Hoy quién nos entrena?”, ¡¡otra vez!!.

Las mochilas llenas, el campo vacío,

un sueño en pausa, un futuro congelado.

Las luces se encienden, pero hoy nadie llega,

un club sin timón que dejó de navegar.

Gélido enero, y tarde sin entreno,

promesas rotas en un césped sin pisar.

Niños esperando, padres con dolor,

un club desgobernado apagó la ilusión.

¿Quién cuida a los que solo quieren jugar?

¿Quién responde cuando no hay a quién llamar?

Gélido enero, gritan los corazones,

Niños desconcertados, no hay explicación

Hay enfado en la grada que siempre está ahí,

padres desamparados pidiendo explicación.

Correos sin respuesta, teléfonos en off,

nadie da la cara, nadie da su voz.

No es solo un entreno, no es solo un balón,

es tiempo, es compromiso, es educación.

Es un niño aprendiendo a creer en equipo,

y adultos fallando en lo más sencillo.

Las tardes se eternizan sin saber por qué,

la decepción se alarga de camino a casa.

Gélido enero, tarde sin entrenar,

la incertidumbre aprende a chutar.

Niños sin respuestas, padres sin red,

un club que se cae y que no quiere ver.

¿Dónde están los que deben cuidar?

¿A qué puerta más podemos llamar?

Gélido enero, pide auxilio hoy,

Las instituciones ajenas al clamor.

No pedimos gloria, ni trofeos que mostrar,

solo respeto y responsabilidad.

Que alguien escuche, que alguien actúe,

porque el silencio también sabe dañar.

Gélido enero, pero arde la voz,

de familias unidas pidiendo solución.

Que vuelva el silbato, que vuelvan a entrenar,

que los niños no paguen un mal gobernar.

Gélido enero, que no sea final,

Hay que hacerlo bien DE VERDAD.

Apoyándose en la inteligencia artificial para elaborar la letra y voz de la canción que acompaña a la pieza, los familiares de los niños muestran algunas imágenes de la difícil situación que vive el club en los últimos meses.

Una situación insostenible

Sobre este histórico del fútbol alavés pesan ya varias denuncias de impagos y el clamor para que su principal responsable renuncie alcanzó su punto de inflexión el pasado viernes 9 de enero.

Ese día el actual presidente tuvo que abandonar, entre fuertes abucheos e insultos y escoltado por la policía municipal, el centro cívico de Zabalgana tras una reunión con representantes de los equipos que conforman la estructura del club.

Este pasado domingo 11 de enero, un día después de la nueva protesta de los jugadores antes de un partido y ver cómo incluso un conjunto femenino ha tenido que jugar un encuentro con una camiseta de entrenamiento con esparadrapos al no contar con la indumentaria del proveedor, han redactado un comunicado donde dejan patente su indignación por lo que está sucediendo.

Las familias exponen "una serie de hechos graves que afectan al funcionamiento, la transparencia y la convivencia dentro del club". Entre otros aspectos, critican que "el presidente se niega de forma reiterada a facilitar el acceso a las cuentas y a la información económica, impidiendo cualquier ejercicio de transparencia y control por parte de quienes sostienen la actividad deportiva y formativa de la entidad".

También lamentan "los impagos continuados a entrenadores y proveedores pese a que el club sigue percibiendo cuotas y otros ingresos", algo que a su juicio "pone en riesgo la continuidad de la actividad deportiva", y a diferencia de lo apuntado por Akbache, niegan que no estén al día en el pago de las cuotas. 

Los impagos continuados a entrenadores y proveedores pese a que el club sigue percibiendo cuotas y otros ingresos.

Las familias aseguran del mismo modo que el presidente del CD Lakua, club convenido del Athletic Club, "utiliza las redes sociales de carácter pseudo oficial para la difusión de comunicados con tono intimidatorio y amenazante" con el único objetivo de "desalentar cualquier protesta, crítica o solicitud legítima de explicaciones". Estos hechos, recuerdan, "son impropios de una entidad deportiva y vulneran los principios básicos de respeto, diálogo y libertad de expresión".

Por último, dejan claro que "nos reservamos el derecho a acudir a las instancias deportivas, administrativas o judiciales correspondientes para defender nuestros derechos y los de nuestros hijos".

Akbache niega las acusaciones

Esta misma semana, entrevistado por este diario, el presidente del CD Lakua, Mohamed Akbache, negaba las acusaciones y aseguraba no haberse llevado un solo euro de las arcas del club.

En su primera entrevista desde que estalló la grave crisis del CD Lakua, concedida a DIARIO DE NOTICIAS DE ÁLAVA, Akbache defiendía su honorabilidad, aseguraba que no percibe ningún sueldo del club y que se gana la vida como consultor, además de criticar la campaña de racismo hacia su figura asegurando que todas las acusaciones vertidas hacia su gestión son “una pantomima”.