Las familias del Club Deportivo Lakua siguen en pie de guerra contra la gestión de la directiva encabezada por Mohamed Akbache, que todavía se resiste a presentar su dimisión al frente de un club en el ojo del huracán ante las informaciones avanzadas en exclusiva por DIARIO DE NOTICIAS DE ÁLAVA. 

"El presidente se niega de forma reiterada a facilitar el acceso a las cuentas y a la información económica , impidiendo cualquier ejercicio de transparencia y control por parte de quienes sostienen la actividad deportiva y formativa de la entidad".

Sobre este histórico del fútbol alavés pesan ya varias denuncias de impagos y el clamor para que su principal responsable renuncie alcanzó su punto de inflexión el pasado viernes. Ese día tuvo que abandonar, entre fuertes abucheos e insultos y escoltado por la policía municipal, el centro cívico de Zabalgana tras una reunión con representantes de los equipos que conforman la estructura del club.

Este domingo, un día después de la nueva protesta de los jugadores antes de un partido y ver cómo incluso un conjunto femenino ha tenido que jugar un encuentro con una camiseta de entrenamiento con esparadrapos al no contar con la indumentaria del proveedor, han redactado un comunicado donde dejan patente su indignación por lo que está sucediendo.

Las familias exponen "una serie de hechos graves que afectan al funcionamiento, la transparencia y la convivencia dentro del club". Entre otros aspectos, critican que "el presidente se niega de forma reiterada a facilitar el acceso a las cuentas y a la información económica, impidiendo cualquier ejercicio de transparencia y control por parte de quienes sostienen la actividad deportiva y formativa de la entidad".

También lamentan "los impagos continuados a entrenadores y proveedores pese a que el club sigue percibiendo cuotas y otros ingresos", algo que a su juicio "pone en riesgo la continuidad de la actividad deportiva", y a diferencia de lo apuntado por Akbache, niegan que no estén al día en el pago de las cuotas. 

Los impagos continuados a entrenadores y proveedores pese a que el club sigue percibiendo cuotas y otros ingresos.

Las familias aseguran del mismo modo que el presidente del CD Lakua, club convenido del Athletic Club, "utiliza las redes sociales de carácter pseudo oficial para la difusión de comunicados con tono intimidatorio y amenazante" con el único objetivo de "desalentar cualquier protesta, crítica o solicitud legítima de explicaciones". Estos hechos, recuerdan, "son impropios de una entidad deportiva y vulneran los principios básicos de respeto, diálogo y libertad de expresión".

Por último, dejan claro que "nos reservamos el derecho a acudir a las instancias deportivas, administrativas o judiciales correspondientes para defender nuestros derechos y los de nuestros hijos".