Muñecas agarrotadas

31.10.2020 | 01:01
Peters controla el balón en el poste bajo en presencia de Mirotic. Foto: Jorge Muñoz

Vildoza Uno de los protagonistas negativos en la recta final. Perdió un balón en un saque de banda que propició la canasta definitiva de Abrines. Jasikevicius le puso como perro de presa a Bolmaro y le sacó del partido.

Dragic El principal faro ofensivo en una noche de cuchillos afilados. Brindó soluciones en ataque y amenazó mucho más de lo que suele ser habitual desde la larga distancia. Comprometido al máximo atrás.

Giedraitis Una de sus actuaciones más flojas desde que viste la elástica azulgrana. Castigado por Ivanovic durante muchos minutos ante su falta de pegada. Tan solo una canasta en juego y escaso despliegue físico.

Jekiri Sufrió evidentes apuros ante Davies durante la mayor parte del choque. Con muchas dudas a la hora de armar el brazo pese a disponer de balones francos. Otro de los señalados por sus continuas pérdidas.

Polonara De nuevo mostró el camino del éxito al Baskonia con sus canastas repletas de garra. Se echó un día más el equipo a la espalda en los momentos de mayor dificultad. Muchos minutos como alero.

Henry Notables minutos al final del segundo cuarto que mantuvieron vivas las contantes del Baskonia. Tampoco pudo acudir al rescate del equipo en el epílogo con una sencilla bandeja desperciada con su mano izquierda.

Fall Ivanovic ha conseguido 'enchufar' a un gigante mucho más útil y productivo que en los albores de la temporada. Hizo daño a los interiores culés gracias a su envergadura. Lástima los problemas con el tiro libre.

Peters Su valoración negativa resume a la perfección su raquítica aportación. Para colmo de males, recibió un tapón de Mirotic sobre la bocina coronando un encuentro para olvidar. A la sombra de Polonara.

Diop O se pone las pilas, o corre el riesgo de tener un protagonismo escaso en los próximos meses. Jekiri es el pívot de confianza de Ivanovic y Fall le ha sobrepasado a toda velocidad en los últimos tiempos.

Kurucs Demasiado verde todavía para estas ásperas batallas. Además, Ivanovic castiga cualquier error. Cuatro minutos en el segundo cuarto sin casi nada reseñable, más allá de su ardor a nivel defensivo.

Sedekerskis Otro de los canteranos en los que Ivanovic no confía en exceso cuando el rival tiene galones como el Barcelona. Cumplió en la primera mitad, pero eso no le valió para regresar a la pista tras el intermedio.