Triple éxito de los Pou
Iker y Eneko consiguen dos aperturas, una bautizada 'Zerain' y una escalada libre en Perú
Vitoria - Después de un mes de actividad en Perú los hermanos Pou -en compañía del murciano Manu Ponce y el cordobés Pedro Galán-, han regresado del país sudamericano con un triple éxito. Dos aperturas y una primera escalada en libre.
La primera apertura tuvo lugar en el departamento del Amazonas, donde abrieron la bonita Yaku Mama (Madre Agua) 7a+/185 m a la primera cascada de Gocta, completando así la segunda etapa del proyecto The North Face 4 Elementos.
Después de su aventura en la selva amazónica, decidieron desplazarse a Los Andes, lo que suponía un problema añadido al estar en una de las cordilleras más altas del mundo con saco y ropa pensados para la selva. Es decir, con material muy fino para lo que es la vida en alta montaña, convirtiendo el frío en una constante. Iker y Eneko decidieron instalar su campo base en el valle de Rurec, un lugar precioso a 4.200 metros de altura, durante cinco días (de los cuales dos fueron durmiendo en la pared) para conseguir la primera en libre -también a vista- de la vía italiana Qui Io Vado Ancora que pasa a tener un grado de 7c+/8a- 585 m, una de las dificultades más grandes que se han escalado en Perú a esta altura. La vía italiana es obra del famoso grupo de los Ragni di Lecco y la escalaron en libre exactamente diez años después de su apertura.
Tras bajar dos días a descansar a Huaraz, regresaron al valle de Rurec, donde en seis días (tres durmiendo en la pared) abren Zerain 8 a/860 m al Chaupi Huanca Este (5.200 m), ruta que dedican a su compañero Alberto Zerain desaparecido este mismo verano en el Himalaya mientras intentaba la arista Mazeno al Nanga Parbat 8.127 m.
Logro del que se muestran especialmente satisfechos a tenor de sus palabras. “Es una de las aperturas más significativas de nuestra carrera, tanto por la altura de la montaña ( 5.200 m), como por las dimensiones de la pared (860 m), la belleza de la ruta, y su dificultad en torno al octavo grado”, explican. Por todo ello, consideran esta “una de las mejores expediciones de nuestra carrera sin duda”.