La tormenta del rock cae en Mendizabala
El Azkena Rock Festival vive una segunda tarde sin respiro con un ojo puesto en el cielo y otro en los escenarios
Con la familia azkenera preparada para todo lo que pudiera pasar, también en lo climatológico, Mendizabala ha afrontado la segunda tarde de un Azkena Rock Festival que, esta vez sí, ha contado ya todos sus escenarios abiertos. Poco a poco, el recinto ha ido sumando más adeptos a un viernes en el que hacer malabares con los horarios para procurar perderse lo menos posible.
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Aunque la noche del jueves fue larga, lo cierto es que entre quienes viven de manera intensa los tres días de certamen no se han percibido todavía ningún atisbo de cansancio. Así que a las cinco y media de la tarde todo ha arrancado con Black Maracas. Los madrileños pedían noche y sala, y la cosa iba por donde debía hasta que el cielo se ha empeñado en cambiar los planes. La intensa tormenta de ese momento ha impedido seguir con la actuación y ha hecho que The Damn Truth hayan tenido que empezar tres cuarto de hora más tarde, además pudiendo dar solo una pequeña parte de lo preparado. Aún así, han dejado un gran sabor de boca.
Cuando The Hives marca el camino
Un poco más de suerte han tenido The Del Fuegos, que sí han podido arrancar en el momento previsto. Todo ello gracias al gran trabajo de los técnicos. Qué pocas veces se reconoce la labor de estos profesionales.
Más allá de lo climatológico
Con un ojo en el cielo y otro en los escenarios, han hecho acto de presencia Los Enemigos, los últimos en sumarse al carro de este año tras la caída de cartel de Counting Crows. Josele y compañía están en plena rampa de lanzamiento de su próximo disco, Canciones chulas, del que, justo coincidiendo con el ARF, acaban de lanzar un segundo adelanto. Ha habido, eso sí, quien ha optado por caer en las redes de los suecos Hällas, que han empezado más tarde de lo previsto, y su particular atmósfera sonora. Un grupo mucho más interesante en directo que lo que consigue transmitir en sus discos, todo hay que decirlo.
Un 2027 para celebrar el 25 aniversario
Con las ocho de la tarde pidiendo paso, han sido unas cuantas las miradas que se han trasladado hasta el interior de las carpas de Trashville para encontrarse con el trío japonés Stompin’ Riffraffs, que ha puesto a sudar al personal cosa fina, mientras en el exterior, el público se ha ido preparando para uno de esos conciertos que siempre hay en el ARF, en los que hay quien se siente en el séptimo cielo y quien corre despavorido en dirección contraria. Old Crow Medicine Show ha traído al mismo centro de Mendizabala sus sonidos de folk americano y country, ofreciendo un concierto más que interesante, aunque hay que reconocer que entre el público, lo que los azkeneros denominan vaca suele generar una división de opiniones radical. Pero ya sin lluvia, todo ha funcionado a la perfección. Bailes, buen rollo y calidad.
Con los cuernos al sol de Mendizabala
Así que ha habido quien ha aprovechado a recuperar fuerzas y alimentar el cuerpo antes de seguir. Otros han optado por hacer tiempo y esperar a Circle Jerks o hacer un paseo por los puestos.
