De Barbate son Raúl Romero (guitarra), David Jiménez (bajo) y Juan José Tirado (batería). “Salistre es, al final, salitre, pero aquí hay determinadas zonas en las que se habla diferente”, ríe el cantante Javier Garrido, el único que es de San Fernando. “Claro, en Barbate se dice salistre y aunque al principio me parecía raro, ahora me gusta más como nombre del grupo. Tiene más gancho”. Así lo explica justo antes de venir a Vitoria y de actuar este viernes en la sala Kubik. Está previsto que a las 20.30 horas se abran las puertas del espacio de la calle Paz, donde todavía queda alguna entrada a la venta.

Primera vez en Vitoria y con su disco de debut bajo el brazo.

–Estamos con ganas. El año pasado decidimos empezar a hacer giras fuera de aquí, del sur, para que nuestra música pueda escucharse en sitios en los que pensábamos que nunca iba a estar. Estamos flipando con el hecho de encontrarnos con salas llenas, viendo que tanta gente está escuchando nuestras canciones. Tenemos mucho ilusión por ver cómo nos acoge Vitoria.

El sonido

Aunque la banda tiene ya años de vida, para quien no tenga todavía muchas referencias de Salistre, la banda suena a... 

–La nuestra es una música sin pretensiones. Hacemos un poco lo que nos sale. Evidentemente tiene un aire de flamenco, porque todo lo que nos sale en el sur tiene ese punto. Muchas canciones tienen los compases de la bulería, de la rumba... Pero bueno, a lo mejor un día nos sale un pop, un día nos sale un rock... porque cada uno tenemos nuestras influencias. La gente va a encontrar música sin aditivos y alegría. Y también se va a emocionar.

La gira está sirviendo para presentar ‘Vaivén’. 

–Sí, salió hace un mes, más o menos, aunque a principios de año ya lanzamos tres canciones. Estamos muy contentos con el resultado. Teníamos ganas de tener nuestro primer disco y creo que ha salido un recopilatorio bastante bonito de diferentes estilos. Hemos probado sonidos nuevos y la verdad que estamos muy contentos. La palabra vaivén define un poco la trayectoria que hemos tenido hasta ahora, que ha sido corta pero intensa. Hemos vivido muchas cosas en estos últimos años. Esas idas y venidas de lo que hemos pasado en este tiempo es algo que queríamos reflejar con el título. Además, hace referencia a ese vaivén de influencia de diferentes sonidos que nos caracteriza. Vamos siempre investigando cosas nuevas y eso se plasma en el disco.

Salistre Cedida

En realidad, la banda se formó hace ya un tiempo aunque este sea el disco de debut. 

– Los tres que son de Barbate hicieron un grupo hace diez años. Empezaron haciendo versiones, tocando por Cádiz, por chiringuitos, playas, locales pequeños... Un día les conocí, empezamos a tocar juntos, quisimos hacer música propia y aquí estamos (risas). Los dos últimos años, casi tres, hemos podido cantar nuestras canciones y hemos visto cómo la gente acude a vernos para cantarlas. Es lo más enriquecedor de todo esto.

El público

Y así acaban de pasar por la sala Apolo de Barcelona por el Teatro Eslava en Madrid... 

–En muy poco tiempo hemos pasado de tocar en la playa a tocar en salas míticas, en festivales muy grandes ante miles de personas... Como ha sido todo tan rápido, casi no nos hemos dado cuenta. Lo estamos disfrutando, aunque vaya todo tan deprisa. De todas formas, cuando todo se relaje un poquito nos daremos cuenta de lo que verdaderamente estamos consiguiendo.

Como el hecho de que las canciones dejen de ser suyas para que el público se las apropie.

–Eso es una locura. Es lo más bonito que hay. Es ver que una obra tuya para a ser de todo el mundo que quiere escucharla, sentirla y reinterpretarla. Nunca me hubiera imaginado estar en casa y escuchar que pasa un coche en el que suena una canción mía

¿Planes de futuro de Salistre?

–No tenemos muchas pretensiones. Hacemos lo que nos nace. Estamos en un momento de mucha ilusión, con muchas ganas de hacer música. Además, tenemos muchas canciones por sacar y enseñar.