Yessaï Karapetian o cómo saber acompañarse
El gasteiztarra Eolo Andino se suma por sorpresa al debut del pianista en el escenario del Principal
En un Principal con algo menos de media entrada, el pianista y compositor Yessaï Karapetian ha hecho esta tarde su debut en el Festival de Jazz de Vitoria, certamen en cuyo cartel toma parte después de haber ganado la última edición del Rising Stars Jazz Award. El intérprete se ha ganado no pocos aplausos en una actuación que, eso sí, ha pecado de ser un tanto repetitiva. El todo se compone de unir diferentes partes que se complementan, no de insistir una y otra vez en sumar la misma.
Aún así, aunque no se ha conseguido alcanzar la atmósfera deseada, la actuación ha dejado claras dos cuestiones. La primera, que el intérprete tiene un grupo que debería conservar para los restos porque el trabajo, a veces callado otras veces protagonista, de Marc Karapetian al bajo y Gabriel Gosse a la guitarra ha sido admirable. Aunque ni siquiera comparable a la magnífica labor de Pierre-Marie Lapprand al saxo y un inconmensurable Théo Moutou en la batería.
Por cierto, de su mano ha venido la sorpresa de la tarde con la presencia invitada sobre las tablas del gasteiztarra Eolo Andino. La convivencia en París ha tenido fruto en uno de los temas del repertorio, que se ha terminado con un bis y el público bastante contento en su mayoría, más allá de que la presentación del disco Yessaï debería haber dado para más. Y es que, la segunda cosa clara es que se ha echado en falta algo que rompiese la misma dinámica de tensión creciente de todas las composiciones, que cambiase la estructura del concierto.
