Demasiado tiempo sin Azkena Rock

Son miles las personas que cada año acuden desde fuera de Álava para compartir su festival, azkeneros que van a tener que esperar, de nuevo, para volver a encontrarse en Vitoria para compartir conciertos, charlas y buen ambiente

19.06.2021 | 23:48
Demasiado tiempo sin Azkena Rock

Justo estos días, incluso con la lluvia y las tormentas que están acompañando a Vitoria en estas jornadas, la capital alavesa tendría que estar llena de miles de personas disfrutando de una nueva edición del Azkena Rock Festival. Pero, por segundo año consecutivo, la pandemia ha obligado a aplazar los planes y tanto Mendizabala como la Virgen Blanca y otros puntos de la ciudad permanecen a la espera, mientras echan de menos a quienes hace mucho tiempo ya son parte de la llamada familia azkenera. No es un decir, ni un tópico. Son muchos los habituales que llegan desde fuera del territorio y han convertido el evento en parte de su calendario vital. Hace doce meses, cuando la desescalada estaba en marcha, DIARIO DE NOTICIAS DE ÁLAVA se puso en contacto con algunos de esos azkeneros que nunca fallan, con los que otras veces se han compartido tantas charlas y actuaciones. A la espera de que en 2022 el reencuentro sea físico, el contacto vuelve a ser virtual.

En todas las conversaciones, no deja de ser significativo que si en 2020 casi todas las voces daban por seguro volver a Vitoria este año, las cosas no están tan claras para 2022, aunque esas dudas no tengan que ver con el festival. "Aquí está todo el mundo dando por supuesto muchas cosas, me parece a mí; pero la realidad es que yo voy a conciertos en los que entramos cuatro y el del tambor, todos sentados, con la mascarilla y demás. No tengo tan claro que en doce meses vayamos a estar en cualquier festival como antes. Y eso si estamos en una situación en la que se puedan producir, porque, que sepa, el bicho sigue aquí y las restricciones también", escribe Lucía, desde León, mientras apunta que su trabajo en la residencia en la que presta sus servicios ya no se desarrolla con tanta presión como hace un año. "Respiramos algo más".

Ella guarda el abono que compró en Mendizabala en 2019. Igual que Rubén. Ninguno piensa en devolverlo. "A estas alturas me importa bien poco el cartel. Si se hace, estaré allí y punto. La cuestión es que hace un año todos dábamos por supuesto que ahora se iban a hacer los festivales, y mira. No quiero ser pesimista, por supuesto, y ojalá podamos volver, porque me gustaría ver a mucha gente con la que solo coincido en Vitoria, pero ya veremos qué pasa y cómo está también el bolsillo del personal para permitirse ciertas cosas, claro", teclea el informático residente en Madrid. Además, es consciente de que habrá citas que no van a poder volver abrir sus puertas y que las más grandes "querrán sacar músculo después de dos años y harán unos festis tirando la casa por la venta, así que ya veremos cómo puede navegar entre eso nuestro ARF".

Muy selectivos quieren ser, de hecho, Rodrigo Xose y Montes. Los tres de Vigo son de sala de concierto "casi diaria, como otros con las misas", ríen, y de festivales veraniegos pero sin masificaciones. Esta vez, para hablar con DNA, se han podido juntar –no como hace un año– y desde el altavoz del móvil se escucha decir al primero que "a Vitoria vamos a ir fijo. Es nuestra tradición y tenemos los bonos guardados como oro en paño. Pero tenemos que echar cuentas porque, con todo lo que ha pasado, ninguno de los tres estamos para tirar cohetes". De hecho, para su vuelta al Azkena, ya han hablado con amigos que han hecho aquí para distribuirse por un par de casas y evitarse pagar las noches. "Si se hace de verdad en 2022, iremos y os pondremos caritas para que os paguéis de paso unos pintxos", ríe Montes. "Lo importante es juntarnos, pero veremos qué hacemos con otros festis que nos gustan pero a los que no hemos ido tantas veces. Primero, porque no sabemos si todos se van a mantener. Y segundo porque habrá que ver qué pasa con el curro, que yo mismo acabo de salir del ERTE hace nada", describe Xose.

Desde tierras extremeñas, Sofía pregunta por si iba a llover este año en el ARF. La respuesta es clara. Por demás, de hecho. "Pues para el año que viene vamos encargando un poco más de sol", sonríe. "Lo echo mucho de menos. Muchísimo. De toda la gente que he conocido allí no tengo el contacto y espero que todo el mundo esté bien, pero necesito ver caras y sin mascarilla. De los que sí, seguimos hablando y el año pasado estuvimos mandándonos whatsapps mientras veíamos cosas de la edición virtual que hicieron. Pero no es lo mismo. Además, no soy como los que vivís en ciudad, no tengo tan a mano ir a conciertos por aquí y el mono empieza a ser considerable".

El que sí se va a acercar a Gasteiz pero dentro de unos días será Alberto. Logroño queda cerca y quiere visitar, de hecho, a varios de los compañeros de conciertos que ha hecho a lo largo de los años tanto en el festival como en la Jimmy o Helldorado, a donde hace más de dos años que no acude a causa también de la pandemia y las limitaciones de movimientos. "No sé si alguna vez podremos recuperar algunas cosas porque no tengo claro que los conciertos vayan a ser igual, sobre todo los de sala. Me pega que lo de la mascarilla va a ir para largo, por ejemplo. A los que he ido hasta ahora por aquí, pues qué quieres que te diga, genial por quitarse las ganas de música en directo, pero, vamos, no dejan de ser sucedáneos de conciertos, no es lo mismo se pongan como se pongan. Y a los músicos también se les nota que no están del todo, que falta algo".

Es de esperar que la situación vaya cambiando y que dentro de doce meses, todo esté mejor. Es lo que sabe –"no espero, es que sé que va a ser así"- el valenciano Juanjo, uno de los que más ediciones del ARF atesora a sus espaldas. "Si me tengo que vacunar 20 veces para estar allí el año que viene, pues venga, cosas peores me he metido", ríe. "Y pienso irme el primer día con la camiseta solidaria que sacaron el año pasado. La vamos a liar y en condiciones". El reto también lo acepta la catalana Almudena. Era de las reacias el año pasado a volver a conciertos. Pero ha cambiado de parecer. "No he tenido malas sensaciones en ninguno y cada vez voy con más ganas. Y en Mendizabala, ya me pueden ir reservando el hueco. Y si tiene que ser en 2023, allí estaremos". Esperemos que el reencuentro sea mucho antes.

"A Vitoria vamos a ir fijo; pero tenemos que echar cuentas porque ninguno estamos para tirar cohetes"

Rodrigo Xose y Montes

Desde Vigo

"No tengo claro que los conciertos vayan a ser igual, si podremos recuperar algunas cosas"

Alberto

Desde Lorgroño

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