"Las cosas que sé que son verdad' es más una tragicomedia que una comedia"

Un Principal casi al completo recibe hoy este retrato de los mecanismos de la familia

14.02.2020 | 06:19
El reparto del montaje.

Vitoria - Tras abrir ayer el camino en los escenarios de los centros cívicos desde las tablas del Jesús Ibáñez de Matauco, la programación invierno-primavera vuelve hoy al Principal de la mano de Las cosas que sé que son verdad, de Andrew Bovell. Como es habitual en el centenario edificio, la cita con el público se producirá a partir de las 20.30 horas, aunque quien no tenga ya su entrada en la mano, tendrá que estar muy atento porque apenas queda una veintena de butacas libres, todas ellas en el anfiteatro segundo por 12 euros cada una.

Verónica Forqué, Julio Vélez, Pilar Gómez, Jorge Muriel, Borja Maestre y Candela Salguero dan vida a esta producción dirigida por Julián Fuentes Reta, un trabajo que se estrenó el pasado noviembre en los Teatros del Canal para después salir de gira por el Estado. De hecho, la primera parada del tour se produjo en Bilbao, donde Forqué apuntó que la obra es más una tragicomedia que una comedia, por lo que le está sorprendiendo que "el público se ría tanto, cuando se tiene que reír", algo que agradeció porque "la risa es el mecanismo de unión entre los actores y el público".

Como explicó Fuentes Reta en la presentación de la pieza a los medios (entre ellos, el Grupo Noticias), el montaje presenta una historia intergeneracional contada a través del proceso vital de una familia de clase media australiana formada por el matrimonio y sus cuatros hijos a lo largo de las cuatro estaciones de un año decisivo para el grupo en las que se van enfrentando a distintas problemáticas.

La obra hace un repaso a distintas problemáticas sociales en su recorrido desde los años 50 del pasado siglo, la época de la generación de los padres, hasta el presente, con sus retos y problemas, agregó su director.

Fuentes Reta explicó que esta pieza teatral es "mucho más compacta" que Cuando deje de llover, en la que "nada es lo que parece y que según se va desarrollando te va dando bandazos y sacándote de tu zona de confort, que es algo que Bovell hace muy bien".

Aunque el texto se basa en una familia australiana, lo que les ocurre es algo que podría pasar en cualquier país y ciudad del mundo, precisó Forqué quien agregó que su papel es el de una madre "potente, fuerte, con carácter, divertida y vital, que no tira la toalla". Así lo podrán comprobar quienes acudan hoy a las tablas de la calle San Prudencio, que van a colgar el primer cartel de completo de esta temporada.