Cuando llega la jubilación, muchas personas aprovechan para ocupar su tiempo con nuevas aficiones u objetivos que tenían pendientes en su etapa laboral. Más allá de los típicos pasatiempos, hay uno que se ha vuelto viral en las redes sociales por lo curioso que resulta: llevar un año entero viviendo en un crucero de forma permanente.
Una nueva vida en alta mar
La protagonista de esta historia es Sharon Lane, una exprofesora de idiomas de 77 años que apostó por cambiar por completo el rumbo de su vida: rescindir el contrato de alquiler de su vivienda en California para instalarse de manera definitiva en el Villa Vie Odyssey, convirtiéndolo en su nuevo hogar.
El principal motivo de esta decisión, según la anciana, era liberarse de todas las tareas domésticas, argumentando que resulta mucho más económico residir en alta mar que la rutina terrestre, teniendo que pagar los altos precios del mercado inmobiliario actual.
Así lo explica en una entrevista concedida al medio NBC de Los Ángeles. “Me sale más barato vivir aquí así, con todo el mundo cuidando de mí en lugar de ser yo quien tuviera que cuidar de todos”, explica la protagonista de esta historia.
A pesar de parar en diferentes puertos, la maestra admite que no acostumbra a bajar de la embarcación para realizar excursiones a tierra, prefiriendo contemplar las panorámicas desde la cubierta.
Gastos y tarifas mensuales de mantenimiento
El crucero cuenta con un sistema residencial que exige a los pasajeros adquirir la propiedad de un camarote por un precio de entre 120.000 y 400.000 dólares. Tras hospedarse en un habitáculo interior, Sharon Lane se trasladó a los dos meses a una cabina equipada de un tamaño mayor.
Además de la compra, todo residente debe pagar una cuota mensual de mantenimiento que oscila entre los 3.000 y 5.000 dólares, que puede llegar hasta los 12.000 dólares si se trata de suites de lujo dentro del barco.
Este desembolso ayuda a cubrir todos los gastos de combustible, alimentación y atraque, entre otros. Asimismo, asegura a los usuarios todos los servicios básicos diarios: wifi, lavandería, atención médica, alimentación, etc.
El modelo de crucero residencial a largo plazo
El buque Villa Vie Odyssey dispone de toda la estructura necesaria para realizar travesías con una duración máxima de unos 15 años. En todo este periodo, el navío tiene planificado recorrer cientos de destinos en países de todo el mundo.
Buena parte de sus pasajeros son originarios de Estados Unidos, Canadá, Australia y Nueva Zelanda. Del mismo modo, y de acuerdo con Mikael Petterson, el director de la empresa, más de la mitad de los inquilinos han decidido emprender este viaje en solitario.
En comparación con el sector vacacional que conocemos, este buque permanece amarrado entre dos y siete días en lugares cálidos para descansar de su travesía y reparar todo lo necesario antes de continuar su viaje.