Hacer la compra es una acción imprescindible que ha cambiado muchísimo en las últimas décadas. El nacimiento de los supermercados, los lectores de código de barras para no teclear el precio a mano, los productos envasados que están haciendo desaparecer a las carnicerías o pescaderías, las cajas autopago… Hoy es posible acudir al súper y no tocar con nuestras manos ningún producto fresco porque se envasa todo, algo que no es precisamente muy sostenible.

Plátanos ‘uno al día’

Y en ese mundo del envase ha llamado mucho la atención lo que hacen con los plátanos en bastantes supermercados de Corea del Sur. Estamos acostumbrados a coger un manojo de plátanos, a veces directamente envasados en su bolsa de plástico o bandeja, y depende del ritmo de consumo es posible que los últimos ya los comamos demasiado maduros, porque forman parte de la misma planta y todos maduran a la par. En este país asiático han tenido en cuenta que cada vez hay más hogares unipersonales y han decidido ponerlos a la venta de una forma muy curiosa y que ha llamado mucho la atención en X (Twitter) al compartir una foto Sovey, una matemática de origen surcoreano que vive en Estados Unidos y que cuenta con casi 160.000 seguidores en esa red social.

No se puede negar que la idea es práctica. Venden siete plátanos dentro de una bandeja de plástico (habría que explorar otras opciones) con el concepto de ‘uno al día’. Y cada uno de ellos está en una etapa diferente de maduración, algo que se aprecia claramente en el color, que oscila de verde a amarillo. La intención es que cada día uno de ellos esté listo para ser comido en el mejor momento, lo que ayuda a optimizar la vida de la fruta y a generar un hábito de consumo.

Práctico pero no para todos

“Simple. Genial. Resuelve todo el problema de los plátanos”, escribe Sovey, en un tuit que en apenas unas horas llegaba al millón de visualizaciones, alcanzando también los mil comentarios. Muchos de ellos alaban que la idea es muy “inteligente”, sobre todo para las personas que viven solas, aunque otros creen que venderlos así seguro que encarece su precio, algo que confirma la autora del post. La tuitera añade en las respuestas que ella en Estados Unidos lleva tiempo adoptando una medida similar a su manera: “Arranco un par de plátanos de racimos más grandes y compro seis de diferentes grados de madurez”. Tampoco es mala técnica.