Síguenos en redes sociales:

Reserva una mesa "discreta" en un restaurante para cortar con su novio allí

Pide con antelación un lugar apartado "para que no lo vean llorando"

Reserva una mesa "discreta" en un restaurante para cortar con su novio allíX (@soycamarero)

Hoy en día no sólo se pide comida a domicilio a través de aplicaciones en el teléfono móvil, sino que también se reservan mesas de la misma manera, simplificando el proceso tanto para los hosteleros como para los clientes, que ni siquiera necesitan realizar una llamada de teléfono para confirmar que tendrán sitio en el día y la hora elegidos.

Avisos especiales

Hay ocasiones en las que en esas reservas es posible adjuntar alguna petición para que el restaurante la tenga en cuenta, desde la presencia de niños a la necesidad de un menú vegetariano, sin gluten o evitando productos que puedan provocar reacciones alérgicas a algunos comensales.

También puede haber mensajes más sorprendentes, como el que ha subido partido la popular cuenta Soy Camarero, que gestiona el profesional de la hostelería Jesús Soriano y que comparte todo tipo de situaciones, buenas, malas y extrañas, que se viven en su sector.

"Voy a cortar con mi novio allí"

Necesito saber cómo terminó esta historia”, ha titulado Soriano el post, que en unas pocas horas se acercaba a las 100.000 visualizaciones. La publicación incluye la captura de pantalla del texto que alguien había escrito a la hora de reservar una mesa para cenar de 21.30 a 23.15 horas.

Y lo que pone en el apartado 'Nota Cliente' es un anuncio de lo que puede pasar en el restaurante durante la cena, para lo que pide complicidad rogando una mesa lo más apartada posible: “Probablemente voy a cortar con mi novio allí, os pediría una mesa discreta. No vamos a dar el show, pero para que no lo vean llorando… Gracias por vuestra comprensión”, escribe la novia (o el novio) del chico que se va a quedar soltero esa noche.

El post ha generado muchos comentarios, entre los cuales hay quienes tratan de responder a la petición de Soriano e imaginan cómo habría acabado la historia. “Pidió un cuchillo para que el chaval se cortara discretamente las venas. Ya desangrado lo cogió a peso y lo llevó al baño como si estuviera mareado. Allí lo troceó, llenó tres bolsas de basura y las arrastró al container. Desde entonces en la mesa pone: ‘No os cortéis, sentaros", propone un tuitero.

Hay otra que valora que la chica (si lo es) se preocupara por que el desenlace fuera lo menos traumático posible. “Lo cuidó hasta el final. Eso es amor”, reflexiona. Y otro destaca entre carcajadas ese “probablemente” que está escrito en la reserva.