El Kosner Baskonia recibe este domingo (12.15 horas) al Barcelona en el Buesa Arena en un duelo de alto voltaje en la recta final de la Liga Endesa. Un choque entre dos aspirantes con objetivos exigentes y mucho en juego a pocas jornadas del inicio del play off.

El conjunto vitoriano afronta la cita con la intención de consolidar su condición de cabeza de serie. Cuarto en la clasificación (19-8), el equipo dirigido por Paolo Galbiati quiere hacerse fuerte en casa y olvidar el tropiezo de la última jornada en Badalona ante el Joventut (81-69). Aun así, el Baskonia llega en buen momento en la ACB, con cinco victorias en los últimos seis partidos, una dinámica que refuerza la solidez mostrada durante buena parte del curso.

El Barcelona, por su parte, llega condicionado por el enorme desgaste físico realizado en el play in de la Euroliga primero para superar al Estrella Roja y viernes para llevarse la decepción de quedarse sin play off al caer ante el Mónaco por 79-70. En la ACB, los culés presentan un balance de 18-9 y atraviesan un tramo irregular, con tres victorias en los últimos cinco encuentros y derrotas ante Lleida y Real Madrid.

Los duelos recientes añaden picante al choque, ya que esta temporada el Barça se impuso en el duelo de ida en el Palau y en sus dos enfrentamientos en la Euroliga, uno con aquella histórica doble prórroga en el Palau (134-124). Sin embargo, los alaveses se llevaron el gato al agua en la semifinal de Copa del Rey, algo que escoció mucho a los culés.

Duelo físico

Más allá de los números, el partido estará marcado por varios duelos clave. El primero será el físico. El Baskonia intentará imponer un ritmo alto y una defensa agresiva para castigar la fatiga del Barcelona. En eso serán fundamentales jugadores como Trent Forrest, clave por su capacidad para presionar el balón, su intensidad atrás y su lectura del pick & roll, y Timothé Luwawu-Cabarrot, que aporta defensa versátil, capacidad atlética para correr la pista y amenaza exterior, además de llegar en buen momento tras firmar 21 puntos en el último enfrentamiento de liga.

En la pintura, Mamadi Diakite será una pieza importante por su energía, su capacidad para cambiar tiros y su verticalidad en las continuaciones, especialmente en situaciones de pick & roll y transición, donde puede marcar diferencias con su explosividad.

Enfrente, el Barça responde con un bloque de enorme talento individual, donde destaca especialmente Tornike Shengelia. El ala-pívot georgiano, exjugador del Baskonia y muy querido en Vitoria durante sus años en el club, se ha consolidado como una de las piezas más importantes del conjunto blaugrana. Su regreso al Buesa Arena añade un componente emocional al duelo y su capacidad para generar desde el poste, su potencia física y su lectura del juego lo convierten en un referente constante en el ataque culé.

No será la única amenaza interior con la que deberán lidiar Diakite, Omoruyi, Kurucs y Edwards, encargados de frenar también a dos clásicos del baloncesto Europeo como Jan Vesely y Will Clyburn que se encuentra en mejor versión y está firmando una gran temporada, siendo un auténtico quebradero de cabeza para cualquier defensa por su combinación de tamaño y movilidad. En el uno contra uno marca diferencias siendo demasiado rápido para los pívots y con un gran físico para los escoltas.

Por otro lado, Galbiati vuelve a afrontar la incógnita del descarte extracomunitario, teniendo que decidir entre Howard, Simmons y Forrest, tres piezas con roles muy distintos pero importantes dentro de la rotación exterior. Por su parte Nowell, se queda fuera de la convocatoria debido a molestias abdominales.

Una decisión que obliga al técnico a equilibrar talento ofensivo, físico y dirección de juego en función de las necesidades. Cada opción condiciona el plan de partido y, aunque en las últimas citas se ha decantado por Simmons y Forrest, los galones y la calidad de Howard están ahí.

Tácticamente, el choque presenta un contraste claro: el Barça apuesta por el talento individual para resolver en ataque y el orden atrás de la mano de Xavi Pascual, mientras que el Baskonia basa su propuesta en la intensidad defensiva, un ritmo vertical y la fortaleza colectiva. En el apartado médico, el Baskonia mantiene las bajas de Tadas Sedekerskis y Khalifa Diop, mientras que en el Barça continúa fuera Nico Laprovittola y es seria duda Tomas Satoransky, que se quedó sin jugar en la segunda parte ante el Mónaco por molestias en la espalda.

Con todo, el Buesa Arena se prepara para un duelo de máxima exigencia en el que se espera una buena entrada y que arrancará con el izado del título de Copa del Rey al techo del pabellón.