El Buesa Arena dice adiós este martes (21:00 horas)a la Euroliga en lo que respecta a la campaña 2025-26. El último partido del Baskonia en casa dentro de una edición en la que siempre ha estado demasiado lejos de los puestos cabeceros verá como visitante a uno de los rivales que más antipatía desperta en Vitoria: el Maccabi.
Como ya sucedió hace dos semanas contra el Hapoel Tel Aviv, el partido se disputará a puerta cerrada, una medida impopular pero a la que ya se han resignado los aficionados azulgranas.
Mientras el Baskonia no se juega nada a nivel clasificatorio, para el Maccabi la cita adquiere una especial relevancia. Los israelíes ocupan actualmente la undécima posición y se juegan mucho para poder acceder al play in, la vía de clasificación hacia los cuartos de final.
Para la escuadra de Paolo Galbiati, que ocupa la posición 18 tras las últimas victorias ante el Hapoel y el Real Madrid, el objetivo radicará en reducir la carga de minutos de sus jugadores más castigados y centrarse en la ACB, donde se busca quedar lo más arriba posible y preparar la fase decisiva de la mejor manera.
Históricamente, los partidos entre ambos equipos suelen ser de alto voltaje y con marcadores elevados, gracias al estilo ofensivo y dinámico que promulgan ambos conjuntos. En el primer enfrentamiento de esta temporada, disputado en noviembre, el Maccabi se impuso por 89-83 en un encuentro intenso y decidido en los instantes finales. Sin embargo, el Buesa Arena ha sido tradicionalmente un fortín para los azulgranas, que incluso lograron un histórico 116-87 sobre los israelíes en la temporada 2022-23.
La igualdad entre ambos conjuntos se refleja en los últimos cinco encuentros oficiales, con tres victorias para el Maccabi y dos para el Baskonia. La clave suele radicar en la capacidad de ambos equipos para mantener su acierto exterior y controlar el ritmo de posesión. El precedente más doloroso para los vitorianos fue el play-in de 2024, donde los israelíes barrieron al Baskonia por 113-85.
En el plano individual, el partido tendrá varios focos a la hora de ser maniatados por la defensa de Galbiati: Lonnie Walker IV, exNBA y máximo anotador del Maccabi, es capaz de romper el partido con su tiro exterior o penetraciones potentes en las filas macabeas, donde también sobresalen Jaylen Hoard y Roman Sorkin.
Vuelta de Howard
Sin embargo, el mayor aliciente de la velada para el Baskonia será la posible vuelta de Markus Howard. Tal y como explicó Galbiati tras la victoria en Manresa, el escolta de New Jersey se encuentra restablecido de las molestias musculares que le impidieron disputar los últimos duelos ligueros y podría disputar algunos minutos.
Recuperar su mejor nivel es una especie de obsesión para todo el mundo, mucho más ahora que Kobi Simmons ha resultado lesionado y puede estar algunos días en la enfermería tras el esguince de tobillo sufrido el domingo ante el Manresa.