No hubo color en la primera semifinal de la Final a Cuatro de la Euroliga. Tan solo el rojo del Olympiacos, verdugo del campeón de manera incontestable tras obtener la victoria por un aplastante 79-61. El Fenerbahce, que tardó siete minutos en lograr sus primeros puntos en el partido, fue siempre a remolque de un intratable cuadro griego que se permitió el lujo de dejar a su gran estrella (Vezenkov) en el banquillo durante todo el último cuarto.

Alec Peters fue el arma secreta de Bartzokas en la semifinal con 17 puntos y un increíble siete de siete en tiros de campo. El exbaskonista, a la sombra del MVP de la Euroliga en el puesto de cuatro en El Pireo, firmó una actuación para enmarcar que hizo más empinada la cuesta para los turcos.

Su exhibición tanto en el segundo como en el último cuarto fue digna de alabar gracias a canastas de todos los colores. Su puntería desde el triple y su maravilloso juego de pies en el poste bajo endulzaron la exhibición de un Olympiacos que llegó a mandar por 20 puntos y nunca se vio intimidado por un decepcionante Fenerbahce, en el que tan solo el veterano De Colo dio la cara junto al francotirador Biberovic.

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