El Kosner Baskonia conoce de sobra lo que es enfrentarse a una competición tan exigente como es la Euroliga, el mayor escaparate europeo, y tener que competir el fin de semana en la ACB en pabellones tal vez más humildes, pero igualmente exigentes ante rivales que no han dejado de reducir la diferencia con los equipos punteros en los últimos años y que llegan más frescos y preparados a sus compromisos.
Es cierto que esta campaña, con una plantilla más profunda y el equilibrado reparto de minutos de Paolo Galbiati, los alaveses están sabiendo complementar mejor su participación en las dos competiciones y, aunque en la Euroliga están lejos del play in, en la ACB están asentados en la zona noble y aún optan a ser cabezas de serie en la Copa del Rey.
Pese a que compiten bien cada fin de semana, eso sí, es innegable que la fatiga de los viajes y del apretado calendario condiciona en mayor o menor medida a los azulgranas, que posiblemente el pasado domingo sintieron en la derrota ante el Tenerife (89-85) las piernas más pesadas que las de su rival.
Luwawu-Cabarrot, Simmons y Diakite, por ejemplo, no estuvieron al mismo nivel físico que ante el Zalgiris el viernes, cuando dejaron hasta el último gramo de energía sobre el parqué. La explicación es sencilla, y es que la exigencia de la Euroliga, como se ha visto este fin de semana, no perdona a nadie, menos aún en el tramo decisivo de la campaña, cuando cada victoria cuenta, y con las copas domésticas en el horizonte.
De hecho, el pasado fin de semana el Baskonia no fue el único equipo de la Euroliga que no logró imponer su teórica superioridad en su liga doméstica. Once de los veinte clubes que participan en el máximo torneo continental cayeron derrotados en sus respectivas competiciones nacionales.
Sorpresas de todo tipo
En la ACB, el Baskonia no fue capaz de superar a La Laguna Tenerife, pero el Barcelona también se quedó corto y se vio sorprendido en cancha del UCAM Murcia, que se impuso por 84-83 y le iguala en la tercera posición de la clasificación.
En la liga griega el Panathinaikos fue incapaz de imponerse en cancha del Aris (102-95) y tanto el cuerpo técnico como los jugadores se ganaron una bronca tremenda del propietario Dimitris Giannakopoulos, que pidió la dimisión de todos en un vídeo en redes sociales.
En la Lega italiana cayeron tanto la Virtus Bolonia contra el Trento (85-87) como el Armani Milán, próximo rival del Baskonia, en casa frente al Brescia (81-90). En Francia el París Basketball sufrió una estrepitosa derrota en casa contra el Bolazac Basket (87-103) y lo mismo le sucedió al Asvel en su visita a Dijon (99-90). El Anadolu Efes de Pablo Laso se vio superado por el Merkezefendi (87-80), el Estrella Roja cayó ante el Mega en la Liga Adriática (107-102) y el Bayern, gran dominador de la Bundesliga, se vio sorprendido en casa por el Ulm (62-79).
Por último, el Hapoel Tel Aviv sufrió un duro revés al caer en los cuartos de final de la Copa de Israel por 83-93 contra el Hapoel Jerusalem, toda una decepción después de la millonaria inversión de Ofer Yannay. La Euroliga más larga (38 jornadas) y exigente de la historia ya está haciendo mella en muchos equipos y una de las claves del éxito este curso estará en una eficiente gestión de los esfuerzos.