Beñat Apezetxea no pudo tener un debut mejor. El delantero de Goizueta emitió este jueves muy buenas sensaciones en su estreno como pelotari profesional de Aspe en un encuentro completo, en el que acabó con once tantos en su cuenta de resultados y ni un solo error, todo ello salpimentado con un par de saques que engordaron su crédito para una función de doble filo, tanto para el manista que se estrena como lo veteranos que aguardan como actores secundarios dado el protagonismo del neófito. Pues bien, Apezetxea II mostró en el frontón Beotibar de Tolosa, que registró una bonita entrada de 842 espectadores, las cualidades por las que da el salto desde el campo aficionado.
Sin ser un delantero de gran envergadura, mide unos nada desdeñables 1,75 metros de altura pero rivaliza con auténtica torres, posee una gran fortaleza física y dispone de potencia en su tren superior, pero aún más en el inferior. Destacan sus piernas rápidas cerca del frontis, su capacidad defensiva, solvente en las alcanzadas con la diestra, y su nervio. Pero, además de todo eso, es valiente y ese carácter no se compra ni se vende, eso está impreso en el ADN y es lo que engancha al público. Con la zurda le dio velocidad, pero no se escondió para entrar al remate frente a un siempre peligroso Peio Etxeberria, que no hizo un buen Parejas pero es el actual campeón del Cuatro y Medio. También buscó efectos con la derecha para tratar de voltear a un puntillero con un nivel físico envidiable.
En la agresividad dominó Apezetxea II para marcharse del Beotibar como el mejor de la contienda. Una buena muestra de su desparpajo fue el último tanto, tal vez el mejor del partido, en el que mostró un bonito gancho que sacó a Peio a la primera fila de butacas de cancha del Beotibar, después hiló con un pelotazo atrás que respondió Iñigo Bikuña de volea con los dos pies en el aire y acabó con una volea al txoko que apuntilló el encuentro y el 11-22. Un debut soñado.